Hace años que los turistas descubrieron las maravillas de Uribe Kosta para disfrutar de las vacaciones. Pero hoy su oferta turística dista mucho de limitarse a 'vender' unas tranquilas jornadas junto al mar. En la última década, han florecido en la comarca multitud de empresas relacionadas con los deportes náuticos y el turismo activo. Escuelas deportivas, comercios especializados, empresas dedicadas a la venta de rutas en barco, piragua o caballo, además de multitud de restaurantes y alojamientos.
El turismo, de hecho, se ha convertido en una de sus principales fuentes de riqueza y empleo de Uribe Kosta, según reconoce el responsable del Behargintza, Xabier Pérez. «Es el futuro, porque nuestro principal activo son las olas, los paisajes, la oferta hostelera, la cercanía a la capital, las buenas comunicaciones y el encanto propio de los núcleos urbanos», explica. Aun así, el experto señala que el centenar de empresas, que representa al 20% del sector terciario comarcal, se encuentra en una fase aún incipiente. «El surf, por ejemplo, ha dejado de ser ocio para convertirse en negocio», señala.
Los responsables de la agencia de desarrollo comarcal coinciden en que se hacía necesario «iniciar un proceso de reflexión conjunta que permitiese a las empresas adelantarse a futuros retos mediante la mejora de la competitividad». El proyecto, que arrancó el lunes con la presentación del calendario de trabajo, tratará primero de recoger información sobre los negocios, sus carencias a nivel competitivo, de gestión, formativo, de innovación o de calidad. Con ello se elaborará un diagnóstico sobre las debilidades o fortalezas del sector y después un plan de acción con medidas concretas.
Outlet de surf
Los acciones, tanto mancomunadas como individuales, -desde la mejora del plan de gestión para un hotel hasta un outlet de surf-, se ejecutarán con fondos autonómicos. En abril se elaborará un documento con las acciones propuestas por los empresarios. Según explica Pérez, el Gobierno vasco -a través de la agencia de desarrollo SPRI-, ha habilitado fondos para financiar estos proyectos de mejora en la competitividad, con un máximo de 200.000 euros por actuación. «No son ayudas, si no que se presenta un proyecto y lo aprueban o no. Es el momento de poder desarrollar proyectos, los que las empresas decidan, a coste cero», concluye.