Vitoria ofertaba en 2004 una plaza de guardería municipal por cada 4 niños de 0 a 3 años, 10 veces más que Bilbao y San Sebastián. La falta de regulación de esa etapa educativa no obligatoria explicaba el abismo entre la capital alavesa y las otras dos vascas. Pero el esfuerzo que el Ayuntamiento vitoriano venía haciendo desde 1975, cuando abrió su primera escuela infantil, resultaba año tras año insuficiente. Decenas de pequeños quedaban fuera de las aulas cada curso. En concreto, de 1998 a 2004 las cifras de niños sin plaza llegaron a doblarse pese a que su oferta había aumentado un 33%.
En un contexto en el que Vitoria podía presumir de una red de guarderías municipales sin parangón en el resto de Euskadi, pero con una demanda ya desbordante, el Gobierno vasco creó el consorcio Haurreskolak. Asumió así la competencia de gestionar la atención asistencial y educativa de los menores de tres años.
El Ayuntamiento acordó incorporarse al consorcio en noviembre de 2003. A partir de entonces, el Ayuntamiento se encarga de la construcción de las nuevas guarderías y el Gobierno vasco, de gestionarlas. ¿Y las ya existentes? Todas ellas fueron responsabilidad municipal hasta 2009. «Entonces, se dio un gran salto en la transferencia de escuelas infantiles», apunta la concejala de Educación, Isabel Martínez, en referencia al protocolo de colaboración firmado entre ambas instituciones con compromisos y plazos muy concretos.
Sin listas de espera
Hoy, con ese pacto a punto de concluir, el panorama es bien distinto. El Ayuntamiento habrá cumplido en 2012 todos los compromisos fijados. Es decir, habrá transferido diez de sus escuelas infantiles y acabado la construcción de siete centros. De hecho, ha estrenado ya Salburua, Zabalgana, Landaberde (Lakuabizkarra) y Hernike Knörr (Salburua). En breve, rematará Galtzagorri (Zabalgana) y Katagorri (Salburua). Sólo queda concluir la obra de la guardería Mariturri. «Hemos habilitado 500 plazas en esta legislatura, con una inversión de 12 millones de euros», resumió Martínez. Además, en este proceso la cifra de educadoras dependientes del Ayuntamiento ha pasado de 200 a 70.
Así, el Ayuntamiento gestionará el próximo curso sólo cinco guarderías en Vitoria mientras el Gobierno vasco se encargará de veintiuna. La diferencia entre ambas redes radica en que en las haurreskolak no existen aulas de dos años, ya que la mayoría de los colegios públicos, ikastolas y centros concertados ya atienden esa demanda. En total, la oferta de plazas de escuelas infantiles el próximo curso ascenderá a 1.580 (288 de niños dos a tres años, 988 de uno a dos años y 304, de cunas). «Todo un récord, sobre porque ya se ha conseguido reducir al mínimo las listas de espera», apostilla Isabel Martínez.
Los planes de futuro, sin embargo, aún están por diseñar. Si las cinco guarderías municipales seguirán perteneciendo al Ayuntamiento de Vitoria o acabarán integrándose en el consorcio del Gobierno vasco es hoy una incógnita. «Una vez cumplido el protocolo, nos tendremos que sentar a valorar la situación y las necesidades que existen. Pero eso hay que estudiarlo».