El hospital de Gorliz se someterá en marzo a una importante reforma que renovará el aspecto de la planta baja de su ala izquierda, donde se ubican las terapias de rehabilitación. Se trata de una superficie de 1.000 metros cuadrados ahora dividida en diferentes estancias, pasillos, despachos y espacios desaprovechados que, cuando finalicen las obras, se convertirán en una zona diáfana donde se redistribuirán las terapias y el aparataje para mejorar la atención a los pacientes. Según explica la directora gerente del centro hospitalario, Carmen Rodríguez, cerca de 280 usuarios, entre los ingresados y los procedentes de los ambulatorios de la comarca sanitaria de Uribe, utilizan a diario estas instalaciones.
Osakidetza ha consignado un presupuesto de 800.000 euros para financiar las labores. Además de tirar los tabiques y paredes no necesarias, se renovarán los servicios de suministro de agua y electricidad, y se instalará nuevo mobiliario.
«Aunque el aparataje está siendo constantemente actualizado, las paredes son de 1919. Nos hemos tenido que adaptar, pero ahora será el sitio el que se acomode a las necesidades reales», subraya Rodríguez. Los trabajos sólo dejarán en pie los pilares estructurales. Y las terapias se redistribuirán creando un itinerario «más lógico y cómodo» para los pacientes y profesionales, ordenando las máquinas según criterios funcionales. Y es que los usuarios del hospital cuentan con tratamientos curativos y servicios diversos como mecanoterapia, sala de marchas, electroterapia, termoterapia con parafango, logopedia, terapia ocupacional, hidroterapia en piscina climatizada de agua salada, ultrasonidos o electroestimulación, entre otras alternativas terapéuticas.
Las obras se prolongarán cerca de siete meses. Lo que aún está por definir es si el tajo se realizará por fases o si se reubicarán temporalmente las terapias en diferentes plantas para así agilizar al máximo los trabajos. «Aún nos tenemos que reunir con la adjudicataria de las obras para definir bien el calendario pero, de cualquier modo, el servicio no se interrumpirá. La rehabilitación es una de las especialidades estelares de este hospital», narra la responsable del centro.
Referente en Vizcaya
Y es que el complejo, construido hace 92 años para el tratamiento de las tuberculosis ósea infantil, se ha convertido con el tiempo en un referente para la rehabilitación física y neurológica. Su emplazamiento se escogió porque Gorliz es el municipio vizcaíno con más horas del sol al año de la costa vasca. En la década de los 60 y con las mejoras socioeconómicas, la tuberculosis se minimizó y se optó por una readecuación de la función de rehabilitación con la construcción de una piscina terapéutica.
En 1989, el hospital comenzó a integrar a adultos que requerían de rehabilitación neurológica y de traumas. Desde 1994 hasta ahora se ha consolidado la Unidad de Cuidados Paliativos y se ha creado la Unidad de Estabilización y Convalecencia. Pero la rehabilitación sigue siendo el 'punto fuerte' del centro, donde se recuperan cerca de 2.200 pacientes al año.