El proyecto del BAI Center ya es una realidad, pero a nadie se le escapa que los meses previos al alumbramiento del complejo han estado llenos de turbulencias. No hay ni un solo grupo municipal -empezando por el PSE- que esté cómodo con la financiación del recinto, en la que el Ayuntamiento afrontará el 80% de los 157 millones que costará el inmueble, sin contar el IVA. Por poner un ejemplo, el Ejecutivo vasco tiene reservados 25,6 millones para la infraestructura de Lakua, cuando desembolsará el doble para el nuevo campo de San Mamés.
El alcalde, Patxi Lazcoz, reiteró ayer que «lo razonable» sería que el resto de instituciones -gobiernos autónomo y vasco y Diputación- «pusieran más dinero» para liberar la carga económica de Vitoria, que ha utilizado 51 millones de la sociedad Ensanche 21 para blindar la financiación del BAI Center. En todo caso, el regidor rechazó entrar «en un debate de porcentajes» y dio por hecho que hay tiempo para conseguir más aportaciones.
Invitación irónica
El alcalde también se mostró tranquilo, a pesar de que el candidato del PNV a la Alcaldía, Gorka Urtaran, ha mostrado sus dudas sobre el proyecto. Los jeltzales, aseguró, «cumplen sus compromisos», aunque invitó al peneuvista a preguntarle «a su padrino político» -en clara referencia al exregidor José Ángel Cuerda- si es mejor «invertir en el BAI Center o gastarse 200 millones de euros en el circuito de Arakamendi».
Lo que está claro es que las obras del complejo de Lakua han empezado con el apoyo de 15 de los 27 concejales. PP, EB y EA rechazan la inversión. Los delicados resortes de la política han provocado que se disparen las especulaciones ante una posible paralización o modificación del complejo a sólo tres meses de las elecciones. El candidato a alcalde del PP, Javier Maroto, se ha hartado de advertir a Lazcoz que está tomando «la peor decisión económica de la historia».
El concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, ya desveló durante el pleno del mes pasado que si alguien tomara ahora mismo la decisión de parar las obras del BAI Center lo pagaría muy caro. Supondría, dijo, un coste de 17 millones de euros para las arcas municipales.