Un vecino de Plentzia de 44 años, identificado como I.Z.G., murió en la madrugada de ayer arrollado por un vehículo al apearse en la AP-1 en Burgos, después de sufrir un accidente, según informó ayer la Subdelegación del Gobierno y el Servicio de Emergencias de Castilla y León. El trágico siniestro se produjo a las 2.53 horas en la AP-1 (Burgos-Armiñón), a la altura de Castil de Peones.
El hombre, padre de cuatro hijos, regresaba a casa cuando chocó contra otro vehículo con tan mala suerte que, al bajarse para rellenar el parte del seguro, fue atropellado por un tercer vehículo. El impacto le provocó graves heridas de las que no pudo recuperarse pese a las atenciones médicas, y falleció. Los servicios sanitarios sólo pudieron certificar la muerte de I.Z.G. La Guardia Civil investiga las causas del accidente.
Éste no fue el único hecho luctuoso que afectó ayer a la localidad costera vizcaína. Otro vecino de Plentzia, G.L. de 48 años, falleció de un paro cardíaco al volante de su vehículo mientras circulaba por la calle Mungia Bide, según confirmaron fuentes policiales. El accidente tuvo lugar sobre las 12.00 horas cuando el hombre perdió el control de su 'Opel Astra' de color rojo y se salió de la calzada para acabar empotrado contra un árbol en una de las vías principales del municipio que discurre en dirección a Gorliz.
Intento de reanimación
El impacto fue a una velocidad reducida y el vehículo no presentaba daños de importancia. Por este motivo, cobra fuerza la hipótesis de que el conductor muriera antes del golpe al sobrevenirle una indisposición cuyo origen deberá ser determinado por la autopsia, que se le practicará en las próximas horas.
De inmediato se desplazaron hasta el lugar diversas patrullas de la Policía autonómica que trataron de reanimar al herido, pero no lograron salvarle la vida. También se personó una ambulancia medicalizada de la Cruz Roja con base en el puesto de socorro situado junto a la estación de metro de Plentzia, que sólo pudo certificar el fallecimiento. El dispositivo de emergencia se completó con dotaciones de Policía Local de Plentzia y Gorliz, para regular el tráfico en esta vía.
G.L. era una persona muy conocida en la villa marinera donde residía desde pequeño. Las personas que le conocían le definieron como «un hombre muy agradable y tranquilo. Ha sido una desgracia lo que ha pasado». En la actualidad trabajaba como portero nocturno en el sanatorio de Gorliz y era entrenador de un equipo. Su padre regentó durante años una tienda de comestibles ubicada en el casco histórico de Plentzia.
En la N-639, en Zierbena, una mujer tuvo que ser rescatada por los Bomberos forales tras colisionar contra otro vehículo. El accidente se produjo a mediodía y en él se vieron implicados un 'Peugeot 306' y una 'Renault Space', informa Interior. Dos mujeres de 25 y 35 años, entre ellas la atrapada, resultaron heridas en el choque y fueron trasladadas al hospital de Cruces, según informó el Departamento de Interior. La carretera quedó cortada al tráfico en un primer momento.