Pocos saben que a Victoriano Gondra Muruaga, de todos conocido como el 'capellán de los gudaris' que llegó a ofrecer se en dos ocasiones para ser fusilado en lugar de otros dos presos, era un habitual de las cunetas vizcaínas. Acostumbraba a realizar 'autostop' a diario para llegar a caseríos remotos y atender a enfermos y ancianos, a quienes dedicó su vida con «generosidad» y «firmeza». Aita Patxi, al que por esta práctica se le conocía también como el 'patrón de los autoestopistas', no llevaba reloj y calculaba con exactitud los kilómetros recorridos en los vehículos por el número de rosarios que rezaba.
«Era libre en su trabajo sacerdotal», asegura Martzel Andrinua, miembro de la congregación de los Pasionistas de Amorebieta que el próximo sábado rendirán homenaje al venerable religioso de Arrieta con motivo del centenario de su nacimiento. Una escultura bidimensional de tres metros de alto, que ha sido realizada por el artista zornotzarra José Javier Lacalle 'Laka', presidirá el Via Crucis ubicado junto a la residencia de Orue en Amorebieta.
La obra artística, que ha sido realizada en acero y metraquilato, refleja la «austeridad y sencillez» con la que vivió Aita Patxi, subraya Laka. Su figura levitando en la cruz, con los brazos extendidos en posición de ofrecimiento, preside ya las seis cruces de un espacio por el que pasean, los días que hace buen tiempo, las personas que viven en la residencia de Orue. De ahí, que no hayan dudado en llamar al recorrido el 'Vía Crucis de Aita Patxi', según informa el pasionista Martzel Andrinua.
«Desertar es pecado»
Durante el acto conmemorativo, que se ha programado a partir de las cinco de la tarde, se procederá a la bendición de la escultura. El popular artista zornotzara Laka tomará la palabra para relatar a los presentes los sentimientos que le afloraban mientras realizaba la obra».
A continuación, se procederá a visionar el documental que el cantautor Gontzal Mendibil ha elaborado sobre la vida del sacerdote vizcaíno que se encuentra en proceso de beatificación. La proyección tendrá lugar en el auditorio de la residencia Orue, que en la actualidad acoge a un total de 130 personas. Alberto Iglesias interpretará una decena de canciones dedicadas al venerable de Arrieta.
«Era un hombre de poca palabra, pero rico en acciones», subrayó Andrinua. Hasta tal punto siguió en pie juntillas esta plática que Aita Patxi no dudo a la hora de ofrecerse hasta en dos ocasiones para ser fusilado en lugar de otros dos presos durante la Guerra Civil, en la que formó parte del batallón Rebelión de la Sal. Piadoso y fiel cumplidor de las normas, era capaz de saltárselas si con ello contribuía a hacer lo que consideraba justo. «Podía haberme pasado mil veces a los españoles si hubiera querido, porque desde Otxandio siempre quedaba el último, pero no podía desertar porque desertar es pecado y antes morir que pecar», escribió el venerable Aita Patxi en su diario 'Egunerokoa'.