Vecinos denuncian la aparición de grietas por la construcción del Getxo Antzokia

Atribuyen a las obras que se ejecutan bajo el suelo las fisuras que han aparecido en los pisos colindantes y en el pavimento

NEREA SÁNCHEZGETXO.
Estado actual de las obras del parking. ::
                             GABRIELA BARNUEVO/
Estado actual de las obras del parking. :: GABRIELA BARNUEVO

El futuro Getxo Antzokia se ha visto envuelto en la polémica desde sus inicios. Los vecinos de Algorta libran una batalla con el Ayuntamiento a causa de las diferencias que mantienen sobre el proyecto elegido. Pero lo que empezó siendo una discrepancia por el emplazamiento del nuevo teatro ha derivado en un «enfado» generalizado debido a las numerosas grietas que han aparecido en los aledaños de la plaza San Nikolas, donde se construye el parking del futuro complejo.

«El Ayuntamiento ha seguido una política de secretismo. Informan al vecindario lo mínimo, nos ningunean, y para colmo, están constantemente cambiando los planos», protesta Patxi Ametzaga, presidente de la Asociación de Vecinos de San Nikolas y miembro de la plataforma Getxoko Auzokideok. Aunque reconoce que «es muy posible» que el Consistorio repare los desperfectos, no puede evitar sentir desconfianza. «Hasta ahora, sólo hemos recibido buenas palabras y ningún gesto. Al final tendremos que pelear con ellos y aguantar que nos hagan obras dentro de las casas. Y todo para que nunca queden como estaban», lamenta.

El Ayuntamiento, por su parte, asegura tener muy en cuenta a los residentes. Según Joseba Arregi, responsable del área de Urbanismo, antes de empezar las obras del parking -que constará de tres plantas con 105 plazas- enviaron un notario para levantar acta del estado de los pisos colindantes, al tiempo que asumían el compromiso de que cualquier deterioro provocado por los trabajos sería reparado al término de las obras. «Firmamos un acuerdo con las comunidades de propietarios, iglesia incluida, para colocar anclajes temporales bajo las viviendas y se contrató a una empresa externa de geotecnia para controlar el movimiento de los edificios», explica.

Control de los edificios

Desde entonces, los responsables del proyecto realizan «todos los meses» un seguimiento exhaustivo del proyecto. «Estamos casi a la cota cero y prácticamente no se han movido los edificios. Las grietas originadas están controladas y con compromiso de reparar», insisten las mismas fuentes. Arregi subraya que el Ayuntamiento mantiene sus puertas abiertas y «comprende» a los vecinos, «a los que hemos atendido en más de un centenar de ocasiones. Incluso -asegura- hemos modificado el proyecto en base a sus inquietudes y críticas».

En la iglesia de San Nicolás, la tranquilidad es la nota dominante, aunque las obras han provocado una grieta importante en el interior y otra en el pórtico. «Vienen geólogos de forma periódica para controlar los desperfectos», declaran desde la parroquia. Mientras, los vecinos de la calle Obispo Etxeandia no pierden de vista las fisuras que aparecen en sus domicilios, tan cercanos al abismo que albergará el nuevo teatro. «Dentro de casa no tengo grietas, pero la de la terraza me da miedo. Esa bola se ha inclinado y, cómo caiga a la calle, puede provocar una desgracia», concluye Ana, vecina de la peatonal vía Muxike Aurrekoa.

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