El Correo Digital
Martes, 29 mayo 2012
sol
Hoy13 / 26||Mañana11 / 19|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
En Euskadi se dice 'ni hao'

la nueva economía

En Euskadi se dice 'ni hao'

Un millar de vascos estudia chino, un idioma que avanza por el creciente empuje del gigante asiático

06.02.11 - 02:58 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Con más de mil millones de hablantes, el chino ya es el primer idioma del mundo, por encima del inglés. Y una lengua con un enorme futuro gracias a la imparable expansión del gigante asiático y la paulatina apertura de sus fronteras. Pero también tiene un presente floreciente. La progresiva implantación de empresas en ese país, al que deben trasladar a profesionales cualificados, el gusto por el exotismo o, simplemente, la apertura de nuevos horizontes han convertido su aprendizaje en un reto -o una obligación- para un creciente número de ciudadanos. Un millar de vascos están embarcados en esa aventura. Ellos han dicho 'ni hao' (hola) a una cultura milenaria.
Sin embargo, a su enseñanza aún le queda mucho camino por recorrer: las escuelas de idiomas de Euskadi no imparten chino, que sólo se ofrece, fuera del horario lectivo, en un puñado de colegios. Además, el Instituto Confucio, la única entidad autorizada por el Gobierno de Pekín para ofrecer títulos oficiales en España, tiene su sede más cercana en Madrid. Esta situación limita las opciones para zambullirse en esa lengua a las academias privadas y los profesores particulares.
Say Ching, profesora del colegio vitoriano de Santa María, el primero de Euskadi en ofrecer el chino mandarín como asignatura optativa, defiende que no es tan complicado como parece. Sus clases van orientadas a que los alumnos sean capaces de «leer y entender textos escritos». «Yo siempre lo comparo con el castellano. Para nosotros resulta mucho más difícil porque en el chino los verbos no se declinan», apunta. Fang Xiao, directora del centro de estudios Lu Xun, de Bilbao, apuntala esa tesis. «La gramática es mucho más sencilla, pero la escritura sí que puede resultar muy complicada porque la forma de memorizar cada carácter es trazo a trazo», explica. «De todas formas, lo más importante es quitarle el miedo».
4.000 caracteres
Para manejarse en el día a día haría falta conocer entre 3.500 y 4.000 caracteres, que son aproximadamente los usados en los periódicos chinos. Un esfuerzo considerable que, sin embargo, compensa profesionalmente. Hace ya cinco años que la Cámara de Comercio de Bilbao empezó a ofertar clases para aprenderlo por sugerencia de su propio departamento de comercio exterior. «Vieron que cambiaba la tendencia en los desplazamientos de negocios: de viajar únicamente los mayores ejecutivos con un intérprete a su disposición, empezaron a hacerlo también los trabajadores de menor rango y no se podían permitir esos lujos», explica Santiago López, director de formación de la entidad. El nivel que ofrecen en sus cursos es «básico», pero sirve para empezar a estudiar el idioma y «para que cualquier persona pueda desenvolverse en su vida diaria en China».
Una parte de los estudiantes de chino de Euskadi son trabajadores de compañías con intereses en ese país y que se trasladan con frecuencia a él. Ya han pasado por sus clases más de 200 personas. «También tenemos otros alumnos que vienen a aprender el idioma por curiosidad o para mejorar su currículum, pero son los menos», indica Santiago López.
Las perspectivas de negocio también empujaron al colegio Santa María a impartir esta lengua entre sus materias. «Muchas empresas han decidido establecerse allí, y conocer su idioma puede ser una ventaja competitiva para nuestros alumnos», explica Xabier Galarza, director de la ESO del centro educativo vitoriano.
Perfil del estudiante
Otro gran núcleo de estudiantes lo forman los niños nacidos en China y que ahora residen en Euskadi, ya sea porque sus padres les trajeron con ellos o porque han sido adoptados por familias vascas. Su objetivo es profundizar en el conocimiento de su idioma materno.
La mayor parte de los 200 alumnos de Lu Xun, de Bilbao, encaja en uno de esos dos perfiles. «Pero cada vez viene más gente joven que no quiere aprender el idioma sólo por trabajo, también les interesa la cultura china», añade su directora. Este centro ofrece cursos que ahondan en las costumbres del país oriental y tocan aspectos como la cocina, la caligrafía o la pintura.
Este último colectivo de estudiantes, aunque en constante crecimiento, es el más reducido. Además, se enfrenta a las dificultades de no poder acceder a una enseñanza pública de la lengua, con el consiguiente gasto añadido. Y si intentan conseguir titulaciones oficiales, la oferta en Euskadi es aún más limitada, por lo que muchos acaban buscándose la vida por su cuenta o con profesores particulares.
Frases como «hablo chino a nivel coloquial» pueden servir para rellenar el currículum, pero lo que realmente interesa a las empresas son los títulos oficiales. La única alternativa viable es recurrir a una de las cuatro sedes del Instituto Confucio, sitas en Madrid, Barcelona, Valencia y Granada. El examen oficial se llama HSK y tiene seis niveles en su versión escrita y tres en la oral. La prueba se realiza un par de veces al año y se envía al Gobierno del gigante asiático para corregirla.
En Euskadi ya existe una academia especializada centrada en preparar a sus alumnos para ese examen. En el Instituto Chino Gipuzkoa llevan un par de años trabajando para sacar los títulos HSK basándose en un «método propio». En la última convocatoria, los 'dragones donostiarras' arrasaron: 21 alumnos se presentaron a 31 pruebas diferentes -algunos realizaron varios niveles de la titulación de golpe- y sólo suspendieron en dos de ellas.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
En Euskadi se dice 'ni hao'
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.