Dos de los empresarios que participaron de forma activa en la fallida recalificación de más 100 hectáreas ideada en la localidad alavesa de Zambrana, investigada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Vitoria, negaron ayer en las Juntas Generales de Álava la existencia de cualquier ilegalidad en una tramitación urbanística en la que trabajaron destacados exdirigentes del PNV como Aitor Tellería o Alfredo de Miguel, los dos imputados. El 'cerebro' de la operación, el alderdikide jeltzale Iosu Arruti (propietario de Sidepur), y el inversor, el catalán Francesc Fernández (copropietario de Riera Urbanizer S.L.) explicaron de forma detallada y por espacio de tres horas cada uno cuál es su relación con los imputados o cómo llegaron hasta Zambrana, donde de momento ya se han invertido 7 millones de euros prácticamente en balde -sólo se han recalificado 22 hectáreas-.
Según las fuentes consultadas, ambos, lejos de impacientarse, se mostraron muy tranquilos y colaboraron de forma abierta. Tanto, que la comisión comenzó a las 10 y concluyó a las 16.15 horas. Como pudo comprobar este periódico, Arruti esperaba en la calle a Fernández para llevarle al aeropuerto para coger su vuelo a Barcelona. En su intervención y a modo de corolario, destacaron las palabras del empresario catalán: 'seguimos creyendo en la operación' urbanística, vino a decir. Eso sí, coincidieron en criticar a los medios de comunicación por haber «quemado» el proyecto por vincularlo con una presunta trama de corrupción.
A preguntas de los partidos, los dos confirmaron los datos que EL CORREO ha desvelado en las últimas semanas. Primero, que Arruti llegó a Zambrana de la mano de De Miguel -eran amigos-. Lo hizo para asesorar a la entonces alcaldesa del PNV, Justi Angulo, en un proyecto que un grupo de empresarios llevó al Ayuntamiento para construir una central de gas. La reunión no fue a más, pero a los días y al comprobar que el negocio existía, contactó con la regidora para impulsar por su cuenta y riesgo el desarrollo urbanístico del municipio.
Préstamos al 9% en Frúniz
Corría 2004. A los meses, Sidepur contrató a Kataia Consulting, la empresa matriz del 'caso Miñano' -considerada por el juez una tapadera fiscal- y que es propiedad de los matrimonios De Miguel, Tellería y Otxandiano (los seis fueron detenidos y puestos en libertad con cargos el 17 de marzo-. Entre 2005 y 2007, le pagó 180.000 euros por trabajos encargados. Por aquel entonces y tras un primer intento con la empresa Capyriesgo, llegan a Zambrana los inversores catalanes, liderados por Fernández, viejo conocido de Arruti ya que tienen negocios comunes en España, Argelia y Ecuador. El objetivo en Álava era construir un gran polígono industrial para enlazar Barcelona y Bilbao -además, existe un importe gasoducto en la zona-.
Riera Urbanizer se constituyó, expresamente para llevar esta operación, en la misma notaría (la de Amurrio) y casi al mismo tiempo que Kataia o Errexal, otra de las empresas investigadas. Según avanzaba la operación, contrató al exburukide Aitor Tellería y al exalcalde de Ondarroa Aitor Maruri para trabajar sobre el terreno. Lo hizo por mediación de Arruti, amigo de los dos. De hecho, confesó que fue él mismo quien lo llevó a la entrevista de Barcelona.
Hasta la fecha, los catalanes han invertido del orden de 7 millones de euros: casi cinco en opciones de compra sobre más de 100 hectáreas (2,5 millones fueron financiados por Ipar Kutxa, cuyo director en Álava comparece hoy en las Juntas), cerca de uno por los trabajos de Sidepur y otro en trabajos urbanísticos desarrollados por empresas designadas por Arruti como ARK Gasteiz y Stoa -esta última, propiedad de otro imputado, Sergio Fernández-.
Se da la paradoja de que con el paso de los meses y llegado verano de 2007, el PNV accedió al poder en la Diputación, siendo De Miguel nombrado diputado de Administración Local y responsable de urbanismo. En 2008 entró el expediente en la entidad foral y no fue hasta 2010, con el PSE ya en Ajuria Enea, cuando el Departamento entonces dirigido por De Miguel rebajó la recalificación de 66 a 22 hectáreas por motivos técnicos. Arruti recordó ayer que cuando gobernaba el PP, acudió a la Diputación a presentarles el proyecto de Zambrana.
También lo hizo Francesc Fernández, que en varias ocasiones se reunión con De Miguel en su despacho oficial con los mismos fines. Respecto al préstamo de cerca de 200.000 euros que otra de sus empresas, Enginergy S.L., hizo a la docena de cargos jeltzales para financiar la compra de fincas recalificables en Frúniz -operación también investigada-, aseguró que lo hizo porque era una jugoso negocio al lograr un interés del 9% que vence en 2012. Entre los titulares de estos terrenos están los propietarios de Kataia o el padre de Arruti, también propietario de Sidepur.