Antes incapacitado que adoctrinado

JOSU PUELLES GARCÍA. BILBAO

Señor Paul Ríos, intenta restar credibilidad, veracidad o importancia a la carta que dirigí a Rosa Rodero y Cristina Sagarzazu (24-11-10), con el vano argumento de la cercanía temporal del asesinato de mi hermano Eduardo Puelles, que me debe de incapacitar emocionalmente para realizar juicios reflexivos justos, que usted identifica con los de ellas. Literalmente dice: «(…) no ha tenido tiempo de llegar a la reflexión de Rodero y Sagarzazu (…)». Cierto que no ha pasado ni año y medio desde entonces, pero le puedo asegurar que he recibido multitud de llamadas y mensajes de otras víctimas de ETA, algunas con más tiempo para la reflexión que las propias Rosa y Cristina, y todas me han transmitido su apoyo y han suscrito la carta remitida. Entiendo que salga en defensa de Rosa y Cristina, pues ambas forman parte del colectivo que usted dirige, Lokarri, han suscrito el documento de adhesión a la Declaración de Bruselas que usted ha promovido y han dejado en su revista perlas como «no es a ETA a la que hay que derrotar, es a la violencia (…) las víctimas de ETA somos la consecuencia de un conflicto no resuelto y ya es hora de hablar del problema que todos tenemos encima, de sus causas y de sus consecuencias». (Cristina Sagarzazu, 28-11-06). Lo cual me anima a ratificarme en todas y cada una de las argumentaciones que expuse en esa carta. Si tengo que dejar pasar quince años para llegar a este tipo de reflexiones, espero que, llegado el momento, me incapaciten legalmente para el resto de mis días.

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