En euskera

GARBIÑE MENDIZABAL. PARLAMENTARIA DE EAJ-PNV

La lectura de la carta firmada por Manuela Ruiz Vivanco con el título 'El euskera en el comercio' me ha dado a entender que la firmante no dispone de toda la información respecto al decreto de los derechos lingüísticos de usuarios y consumidores. Dicho decreto afecta a empresas estratégicas, con demostrado potencial económico, capaces de hacer frente al coste derivado del cumplimiento (telefonía, ferroviarias, transporte aéreo y por carretera, energía eléctrica o gas natural) y de grandes relaciones con la ciudadanía (más de 250 personas empleadas y volumen de negocio anual superior a 50 millones de euros); establecimientos con superficie venta superior a 400 metros cuadrados y ubicados en las tres capitales vascas o en municipios con un porcentaje de bilingües superior a 33%; establecimientos con plantilla de más de 15 personas empleadas cara al público; entidades financieras y de crédito, promotoras de edificación o venta-arrendamiento de viviendas.

Para ello, sólo en 2009, se asignaron 600.000 euros de subvenciones desde los departamentos de Cultura y de Industria. El dinero invertido en política lingüística ha dado resultados muy positivos, sin lugar a dudas. Baste citar como ejemplo el número de bilingües que existe en la actualidad. O la presencia que tiene la lengua en ámbitos impensables hace unos años.

Por tanto, el decreto en cuestión no afecta a los pequeños comerciantes. De todas formas, existen múltiples ejemplos de pequeños y medianos comerciantes que, aun antes de la entrada en vigor de dicho decreto y también posteriormente, han realizado innumerables esfuerzos para poder atender a sus clientes en la lengua que se les solicita, esfuerzos que la clientela, en general, agradece sinceramente.

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