La izquierda abertzale escenificó ayer su satisfacción y pleno apoyo al comunicado de ETA al entender que pone en evidencia la decisión «unilateral, indefinida y no condicionada» de la organización terrorista de cesar sus «acciones armadas». En su opinión, el documento enviado a la BBC constituye «una aportación de valor incuestionable para la instauración de la paz y la consolidación de un proceso democrático», que, insisten, «hace irreversible la apertura de una nueva fase política en Euskal Herria».
Los representantes de la ilegalizada Batasuna Txelui Moreno, Tasio Erkizia, Agurne Barroso y Mariné Pueyo ofrecieron en la tarde de ayer en San Sebastián una breve «valoración de urgencia» del comunicado que la banda terrorista había hecho público por la mañana. No admitieron preguntas de los informadores y anunciaron que esta misma semana llevarán a cabo una nueva comparecencia ante los medios para explicar con mayor detalle los pasos que tienen previsto dar a la estela de la última declaración de ETA.
En su intervención, eludieron pronunciarse sobre el hecho de que la banda no haya hecho ninguna mención a la exigencia que han venido efectuando durante los últimos meses tanto ellos como los dirigentes de Eusko Alkartasuna, para que declarase una tregua «permanente» y «verificable internacionalmente». Una demanda que también realizó hace meses el grupo de mediadores internacionales que participaron en una declaración en Bruselas.
Agurne Barroso y Txelui Moreno leyeron un comunicado, en euskera y castellano, respectivamente, y señalaron que «la comunicación publica efectuada por ETA anunciando oficialmente la continuidad de su decisión unilateral, indefinida y no condicionada de cese de sus acciones armadas» supone «una aportación de valor incuestionable para la instalación de la paz y la consolidación de un proceso democrático, como marco imprescindible para abordar espacios de diálogo y negociación hacia la resolución definitiva del conflicto».
Los comparecientes destacaron que tanto el debate interno y las «conclusiones inequívocas de carácter estratégico» adoptadas por las bases de la izquierda abertzale en los últimos meses, plasmadas en el documento 'Zutik Euskal Herria', como el «compromiso explicitado por ETA» ayer hacen «irreversible la apertura de una nueva fase política en Euskal Herria».
Apoyo a los mediadores
Ante un número destacado de periodistas, que recordaba a las ruedas de prensa ofrecidas por Arnaldo Otegi durante el alto el fuego de 2006, Barroso y Moreno advirtieron de que, tras el pronunciamiento de ETA, «se están abriendo ya las puertas a un escenario que permita la superación definitiva de la actual realidad». Una situación que, a su juicio, ha estado marcada por el «bloqueo, violencia, represión y conculcación masiva de derechos democráticos y nacionales», en referencia a la ley de partidos, operaciones policiales y procesos judiciales contra Batasuna y las formaciones de su entorno.
En la comparecencia quedó claro el apoyo del mundo de Batasuna a la conocida como 'Declaración de Bruselas', presentada en la capital administrativa de la Unión Europea el pasado 29 de marzo por un grupo de mediadores internacionales, con el sudafricano Brian Currin a la cabeza, y varios premios Nobel de la Paz. En aquel acto, representantes de diferentes colectivos relacionados con procesos de paz en distintos países reclamaron a la organización terrorista un alto el fuego permanente y verificable, y al Gobierno español que responda abriendo una negociación. Sin hacer referencia a los términos «permanente y verificable», los representantes de la izquierda radical remarcaron ayer que el documento suscrito por Currin y el resto de mediadores supone «una referencia ineludible para asentar de forma definitiva e irreversible el camino hacia un escenario de soluciones políticas por vías pacíficas y democráticas».
Batasuna quiso, además, dejar bien claro que «se reafirma en su apuesta política y seguirá en coherencia con la misma desarrollando iniciativas y compromisos que refuercen un horizonte pleno de expectativas y oportunidades». Finalmente, apelaron «a todos los agentes políticos, sindicales y sociales, al Gobierno de Madrid y París, y a la comunidad internacional» a que actúen con «corresponsabilidad» para responder «de forma constructiva al deseo mayoritario de la sociedad vasca». La izquierda radical instó a la ciudadanía a ser «protagonista activa en la exigencia multilateral de compromisos y aportaciones como única garantía para el desarrollo de un proceso político normalizado y la construcción entre todos de un escenario de paz y soluciones democráticas».