Verano de menos muertos... y menos multas en la carretera. La huelga de 'bolis caídos' que el colectivo de guardias civiles lleva a cabo desde mayo, en protesta por el recorte de salarios a los funcionarios, ha provocado un bajón histórico en la cifra de sanciones, que se han reducido hasta en un 50%. Los agentes de Tráfico han impuesto solo en agosto cerca de 50.000 multas por debajo de lo habitual y no precisamente porque entre los conductores se haya desatado un repentino ataque colectivo de respeto al código de la circulación. Tanto es así que el propio ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, rogó ayer a los efectivos del instituto armado desplegados por la red viaria que zanjen su protesta encubierta.
«Les pido ahora formalmente que, por favor, hagan cumplir la ley, que lo han hecho toda la vida. Que lo han hecho muy bien y que una buena parte de los resultados que tenemos estos siete años es por su excelente trabajo», dijo durante la presentación del balance de accidentes de tráfico del verano. Y, para evitar suspicacias, Pérez Rubalcaba quiso aclarar que «el problema» no es que se reduzca la recaudación, sino que se trata de una cuestión de «cumplimiento de la ley». «Si un señor se salta un stop hay que ponerle una infracción y si un guardia civil lo ve, lo tiene que hacer, porque su obligación es cumplir la ley y hacerla cumplir», subrayó.
A su juicio, «no hay que ser un genio» para darse cuenta de las consecuencias negativas que esta huelga encubierta acarrea tanto para «la seguridad vial como para la Guardia Civil». «Los españoles empiezan a percibir que alguien se puede saltar un stop y no le va a pasar nada», aseguró. En cualquier caso, Pérez Rubalcaba admitió haber detectado en los últimos días cierta «normalización» en cuanto a las cantidad de sanciones impuestas, por lo que confió en que «en pocas semanas» los agentes cejen en su protesta y «los números sean coincidentes con los del año pasado y el anterior».
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) no tardó en replicar al ministro. Según dijeron sus portavoces, «él es el primero que tiene que cumplir la ley, concretamente la de Derechos y Deberes de la Guardia Civil, que lleva más de tres años paralizada», con el fin de mejorar las condiciones de los agentes del instituto armado. Asimismo, reprocharon a Pérez Rubalcaba que se haya «colgado la medalla» del descenso de la siniestralidad en carretera cuando el mérito le corresponde a los agentes. «Quizá el dinero que se gastan en radares deberían gastárselo en eliminar los puntos negros y mejorar carreteras y atender a los que se dejan la piel en el asfalto», incidieron.