El Correo Digital
Martes, 29 mayo 2012
sol
Hoy13 / 26||Mañana11 / 19|
más información sobre el tiempo

Más deporte

Estás en: > > >
El renacimiento de la Vuelta

MAS DEPORTE

El renacimiento de la Vuelta

Tras cuatro años de parón, la carrera resurgió en 1955 con inicio y final en Bilbao y de la mano de EL CORREO

26.08.10 - 02:35 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
A la Vuelta a España la han enterrado varias veces. Primero fue la Guerra Civil; luego, la II Guerra Mundial, y después, distintas versiones de la penuria. Hasta 1955 no se convirtió en una carrera sin fecha de caducidad. Tras cuatro temporadas de parón, el diario EL CORREO decidió ese año organizar la ronda y darle un giro total. Si en 1950 la Vuelta había sido una prueba casi local, con apenas cuarenta corredores y etapas maratonianas, la de 1955 iba a ser la primera edición moderna: 108 ciclistas, repartidos en varias selecciones internacionales y regionales frente a un recorrido más humano. Cuentan la crónicas que 200.000 personas se alinearon en la Gran Vía para verles partir.
El ciclismo era entonces uno de los mejores escaparates. En un país sin casi deporte, las bicicletas y el fútbol copaban las conversaciones de barra. Bilbao se convirtió en el núcleo de la carrera. Una fiesta popular. Los periódicos, inventores del ciclismo, llenaban sus páginas con bicicletas. Al público se le entretenía con criteriums entre ciclistas locales a la espera de la llegada del pelotón. Había espectáculos musicales. Y, además, en 1955, en la que fue la décima edición de la carrera, la caravana publicitaria se unió definitivamente a la carrera.
El tranvía con los letreros de Campari, el gargantúa de Tulipán, el coche de Seguros Bilbao, los ciclistas gigantes de Orbea y BH, Edesa, Vespa o la oruga de Firestone partieron desde Bilbao para volver tres semanas después a la capital vizcaína y celebrar el triunfo del francés Jean Dotto y también el renacimiento de una carrera que ese año, hace ahora justo medio siglo, inició su época dorada: Anquetil, vencedor en 1963, quiso ser el primero en ganar las tres grandes; diez años después, Merckx renunció a disputar el Tour por hacer suya la Vuelta, algo impensable hoy. También Hinault inició su era en la ronda española, en 1978, la última edición organizada por EL CORREO. En esa lista lucen Poulidor, Ocaña, Fuente, Gabika, Gimondi, Stablinski...
Y Loroño. Vizcaíno, de caserío. Fuerte. Y rival a muerte de Bahamontes, el genial 'Águila de Toledo'. Loroño ganó la Vuelta de 1957; Bahamontes no pudo nunca con esta carrera, pero, eso sí, elevó el listón histórico del deporte español al imponerse en el Tour de 1959. Nutrida en esa rivalidad, la Vuelta creció hasta convertirse en el acontecimiento social de la primavera. Las carreteras de Euskadi fueron el paisaje de esa historia que en 1955 había emergido de sus cenizas. En 2011, la Vuelta regresará al País Vasco. A desempolvar las gestas enterradas bajo el asfalto de Orduña, de Urkiola, de Arrate, de Sollube...
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
El renacimiento de la Vuelta

Los participantes de 1955 suben de Atxuri a Miraflores. :: EL CORREO

buscador

Buscador de deportes
buscar
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.