La presión ha dado sus frutos. Urdaibai llevaba tiempo acosando a Orio, buscándole las cosquillas. Sin prisa, pero sin pausa, consciente de que había regatas de sobra para darle la vuelta a la situación como así ha sido. Los 'aguiluchos' se atrincheraron en las primeras escaramuzas y aguantaron sin problemas las embestidas de los 'txos'. De hecho, consiguieron incluso que los bermeotarras perdieran, en algún momento, parte del terreno conquistado. Los hombres que dirige Josean Olaskoaga parecían desenvolverse hasta ahora como pez en el agua en ese juego de estrategia planteado por ambos técnicos. Toma y daca continuo.
Sin embargo, catorce jornadas después, en Hondarribia, los 'aguiluchos', que se encaramaron al liderato de la Liga San Miguel en la primera regata del calendario y se mantenían inamovibles, se vieron desarbolados por el poderoso asalto de la 'Bou Bizkaia'. Eso y la intromisión entre ambos de San Juan y Castro, que resultó clave. A los amarillos les fallaron las cuentas y no hay excusas que valgan. Ambos 'gallos' remaron en las mismas condiciones -tercera tanda-, por las mejores calles -la tres y cuatro- y con menos viento -sopló del noroeste- que el resto, pero los bermeotarras parecen ir a más y su potencial es terrible.
Los pupilos de José Manuel Francisco son los únicos que han logrado doblete de victorias en dos fines de semana. Getxo y Zumaia primero y Astillero y Hondarribia ahora, con golpe de mando incluido en esta ocasión. Es cierto que están empatados a puntos con Orio y que la primera plaza de la general es suya por el mayor número de banderas cosechadas -seis por cuatro de los amarillos-, pero el factor psicológico también juega y los bermeotarras transmiten la sensación de estar creciendo. Eso sí, que nadie dude de que todavía hay mucha tela que cortar. Sin ir más lejos el próximo sábado, que la 'Mirotza' remará en casa, pero esa será otra historia.
Segundo largo
En la que se escribió en Hondarribia, el guión tuvo como protagonista estelar a la 'Bou Bizkaia'. Su txanpa inicial fue sencillamente espectacular. Orio y San Juan, que se encontraban a babor y estribor, respectivamente, ni la vieron partir. Los 'amarillos' parecían atascados, sin chispa, pero en la primera ciaboga se mantenían vivos -cedían dos segundos-.
A la vuelta comenzó su debacle. Los 'txos' salieron de la maniobra como un tiro y comenzaron a romper la regata. Se les veía gozar en cada palada, seguros de sus posibilidades y con los sanjuandarras como inesperados aliados de excepción. Los hombres que dirige Igor Makazaga también se subían a las barbas de los 'aguiluchos' y el panorama se volvía cada vez más oscuro para éstos. Tocaba mantener la calma para evitar males mayores, pero era imposible. Los segundos fueron cayendo sin remisión: Seis, diez... y lo que es peor, Castro, gran regata la suya por la calle uno en la segunda tanda, también amenazaba con meterse entre bermeotarras y amarillos.
Desde tierra avisaron al patrón de la 'Mirotza', Aitor Carrillo, que tocara zafarrancho de combate para evitar el desaguisado y, aunque estuvieron cerca de conseguirlo, la 'Marinera' les arrebató la tercera plaza por siete centésimas. Adiós al liderato. En la primera serie -fue la que tuvo más viento-, Kaiku, que presentó una de las mejores tripulaciones posibles en Liga -siete cambios con respecto a la víspera- se alzó con el triunfo parcial por delante de Hondarribia.