Un rayo mata a una mujer al partir en tres un avión en Colombia

El piloto perdió el control del aparato tras recibir el impacto cuando se disponía a aterrizar en la isla caribeña de San Andrés

EDER PÉREZ GARAY
Oficiales de la Marina colombiana examinan los restos de la nave siniestrada en San Andrés. ::                             REUTERS/
Oficiales de la Marina colombiana examinan los restos de la nave siniestrada en San Andrés. :: REUTERS

El Boeing 737 con 131 pasajeros a bordo que cubría la ruta entre las ciudades colombianas de Bogotá y San Andrés no aterrizó ayer de una sola pieza. Cuando apenas faltaban ochenta metros para llegar a la cabecera de la pista, un rayo alcanzó de lleno y partió en tres el aparato de la compañía Aires. El ulular de las sirenas de los bomberos y la aparatosidad de las imágenes hicieron presagiar lo peor. Con todo, sólo falleció una mujer de 68 años, víctima de un ataque cardiaco cuando era conducida hacia el hospital.

Otras cinco personas resultaron heridas de gravedad, entre ellas una niña de 11 años, que fue intervenida quirúrgicamente. Además, un centenar de pasajeros sufrió lesiones menores -cinco habían sido dados de alta al cierre de esta edición- y seis tuvieron la fortuna de salir ilesos, incluido un bebé de dieciocho meses. Pese a ello, la palabra 'milagro' copó los titulares de los principales noticieros y las declaraciones de las autoridades. «Damos gracias a Dios por el milagro que le ha concedido a este archipiélago», manifestó el gobernador de San Andrés. Al parecer, el piloto perdió el control tras el impacto del relámpago.

Los aviones están preparados para hacer frente a esta incidencia sin consecuencias. Según la Agencia de Estudios Aeroespaciales de Francia, un promedio de dos rayos caen cada año sobre las aeronaves, pero gracias al 'efecto Faraday' la electricidad recorre el fuselaje y las alas sin penetrar en el aparato.

Paraíso tropical

El clima tropical y las aguas cristalinas de las playas de San Andrés -la isla caribeña bajo soberanía colombiana a la que se dirigía el vuelo- atraen cada año a cientos de miles de turistas de todo el mundo. Las autoridades locales no han notificado la presencia de ningún español a bordo de la nave. Sí viajaban cinco ciudadanos brasileños, otros cinco franceses, cuatro estadounidenses y dos costarricenses.

Tras el siniestro, el aeropuerto Gustavo Roja Pinillas suspendió todos los vuelos, a la espera de que concluyan las labores de acondicionamiento de la pista, regada por los restos de la aeronave. Entre tanto, las conexiones con el archipiélago fueron desplazadas a la ciudad de Panamá y a la capital nicaragüense, Managua, cuyas costas se encuentran más cerca que las colombianas.

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