Los dos cuentan para los técnicos, aunque al no tener el puesto asegurado en el primer equipo el Mirandés prefiere que se vayan fogueando porque observa que son dos futbolistas con proyección. Ubis II jugará esta próxima temporada en el Varea y Andoni Presa repetirá presencia en el Aurrera de Vitoria, pero ambos bajo la disciplina del club de Miranda.
El área deportiva no ha ocultado su satisfacción tras comprobar la evolución que ha mantenido Roberto Ubis desde que entrena con el Mirandés, un día después de iniciada la pretemporada. Al igual que su hermano -Eduardo firmó la semana pasada- tendrá contrato con la entidad mirandesista pero en su caso va a continuar este nuevo curso en un conjunto riojano de Tercera. Se da la circunstancia de que este club, el Varea, ascendió a Segunda B el mismo año que el Mirandés, pero vendió su plaza a la Unión Deportiva Logroñés, próximo rival de los de Pouso en Liga y, antes, este sábado en Laguardia.
«Estamos contentos con lo que ha mostrado; nos parece un jugador muy interesante y a seguir pero no queremos frenar su progresión. En el Varea, en Tercera, va a contar con minutos y le va a venir muy bien», señalaba ayer el secretario técnico Carlos Lasheras.
En el mercado de invierno
Acaba de dejar atrás su etapa como juvenil, la temporada pasada entrenó incluso con la UD Logroñés y ha pertenecido al Balsamaiso en División de Honor. Como se suele decir en estos casos se atisba calidad en este joven jugador que se desenvuelve en labores ofensivas pero que aún no ha explotado. En función de cómo transcurra su evolución y de las necesidades del bloque rojillo podría ser incluso repescado en el mercado de invierno. Además, a lo largo del año participará de forma regular en alguna de las sesiones preparatorias que efectúe el Mirandés en los anexos de Anduva.
Una similar situación es la que atañe al canterano Andoni Presa. Tras su paso por el Athletic juvenil, el último año militó en el Aurrera. Fue uno de los artífices del ascenso a Tercera conseguido por el cuadro vitoriano en esta última primavera y a partir de ahora seguirá defendiendo la camiseta del club alavés en su regreso a categoría nacional.
Es una división intermedia, idónea para ir adquiriendo experiencia en este tipo de categorías antes de dar el salto definitivo al primer equipo del Mirandés. Ayer no entrenó con el grupo, aunque también se resalta que puede regresar dentro de cuatro meses si así lo estima oportuno Pouso.
Es la idea con la que quiere trabajar la secretaría técnica; tener controlados a los efectivos más jóvenes que puedan despuntar y que por los propios rigores de la competición no van a gozar de minutos en el primer equipo de Anduva. Asier y Pablo Beraza son otros dos canteranos que realizan la pretemporada con la plantilla y que en breves fechas conocerán, en ambos casos, su futuro más inmediato en el capítulo deportivo.
Mientras tanto, el conjunto del grupo comenzó ayer por partida doble las sesiones de esta semana. Por la mañana tanto los anexos como el gimnasio fueron los escenarios del entrenamiento mientras que por la tarde los campos próximos al municipal se convirtieron en banco de pruebas.
Prácticas intensas con una fuerte carga de trabajo que a medida que se acerque lo verdaderamente importante comenzará a descender. De momento, hoy habrá una sesión en el mismo recinto a partir de las cinco de la tarde, mañana también está previsto un entrenamiento a las 11 pese a que por la tarde se disputa el partido de presentación. El jueves la actividad se reanudará a las 17.00 horas y esta vez la segunda sesión doble se realizará el viernes; al igual que en las anteriores jornadas con entrenamientos en horario matinal y vespertino el trabajo se pondrá en marcha a las 11.30 en el campo y en el gimnasio y a las cinco, previo almuerzo en el Fernán González, sobre el césped.