Acaba de presidir en Boise la convención anual de la asociación de euskal etxeak de Estados Unidos y Canadá - North American Basque Organizations (NABO)-. Valerie Arrechea, de 38 años y afincada en San Francisco, lidera esta agrupación. De ascendencia vascofrancesa, al igual que su marido, la pareja viaja con frecuencia a Iparralde con sus hijos. Arrechea recalca la importancia de que los vascos de la diáspora se mantengan unidos y activos.
- ¿Qué hace exactamente NABO?
- Es una federación de 42 euskal etxeak de Estados Unidos y Canadá. Nuestro primer objetivo es unir a la comunidad vasca para que todo el mundo pueda asistir al Jaialdi, al Kantari Eguna, al campeonato de mus o a los udalekus. Los vascos de Estados Unidos nos encontramos unos a otros. Es muy importante traer un trocito de casa a donde quiera que estés.
- ¿Cómo se logra mantener viva desde la diáspora la llama de la cultura vasca y el euskera?
- En cada euskal etxea se organiza un campeonato de mus y los ganadores participan en el txapelketa nacional. Este año lo organizamos en Los Ángeles. También impulsamos la pelota, tenemos seis frontones, cuatro en California, uno en Elko, Nevada y otro en Boise, Idaho. También fomentamos el euskera y cada vez hay más gente que lo estudia. Lo más importante que hacemos es el programa Udaleku. Durante dos semanas enseñamos a los niños de entre diez y quince años la cultura vasca. Folclore, cocina, mus, pelota...
- ¿A qué achacan el interés por lo vasco?
- A mucha gente le fascina una comunidad que mantiene vivos sus lazos culturales de forma tan intensa. Los vascos no quieren ser sólo americanos, los vascos se mantienen vascos y están orgullosos de serlo, y eso es todo un reto.
- ¿Corren el riesgo de despegarse de la Euskadi real, la tecnológica, la moderna, la que va más allá del folclore?
- Los vascos de segunda y tercera generación hemos estado en el País Vasco y sabemos que no es la Euskadi de nuestros padres. Sabemos que las cosas han cambiado, que hay menos baserris, que la música no es la misma. Estamos interesados en la tecnología y los negocios. Hay que recordar el pasado, pero no quedarse en él.
- ¿Hasta qué punto les interesa la política vasca?
- Cuando creamos NABO aprendimos que la mejor manera de que todo el mundo esté unido es dejar la política aparte y eso es lo que hacemos. Todo el mundo puede tener su opinión, pero no estamos aquí por la política, sino por la identidad y la cultura vascas.
- ¿Cómo han percibido la llegada al poder del primer lehendakari no nacionalista
- Él es el lehendakari y le recibimos igual que a los anteriores, contentos de hacerlo.