La decisión del PNV de abstenerse el jueves en la votación de la reforma laboral en el Congreso junto a CiU -lo que permitió al Gobierno sacar adelante el polémico proyecto- generó ayer severas críticas contra la formación nacionalista. Las más duras procedieron del los sindicatos nacionalistas ELA y LAB, que no dudaron en calificar su actuación como «inadmisible», al permitir con su abstención una «carnicería obscena».
De esa manera califico la reforma laboral ELA, que no dudó en asegurar que la abstención del Partido Nacionalista Vasco ha permitido la aprobación de un texto que supone «la agresión» de derechos laborales «más importantes desde el inicio de la transición».
El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, el responsable del Área Social, Mikel Noval, y la responsable del Gabinete de Estudios, Janire Domínguez, expusieron la postura del sindicato nacionalista, que denunció que el procedimiento utilizado para aprobar la reforma es «totalmente antidemocrático porque trata de tener desinformada a la población aprobando en julio y agosto una reforma de gran calado, evitando así el debate social».
Janire Domínguez consideró que «los contenidos aprobados el jueves confirman nuestro malos presagios». En este sentido, la representante sindical destacó tres aspectos. Uno de ellos que esta reforma laboral «facilitará el despido, que será más barato y más fácil». Asimismo, criticó que se facilite «el descuelgue de los convenios» y, en tercer lugar, aseguró que supone «una mayor extensión del fomento de la contratación indefinida» con 33 días de indemnización.
Por su parte, LAB reprochó al PNV que haya «contribuido» a la aprobación de la reforma laboral en el Congreso y consideró que la actitud del partido nacionalista en Madrid es «inadmisible».
Por medio de un comunicado, esa central opinó que las enmiendas introducidas en el trámite parlamentario han «endurecido aún más si cabe» el contenido de la reforma, que ha calificado de «nefasta» para los trabajadores.
El sindicato abertzale criticó la actuación del PNV ya que, según aseguró, este partido «no sólo ha facilitado la aprobación de esta reforma laboral, sino que además puso la condición de que el Gobierno español se comprometiese a reformar también la negociación colectiva cuando ya sabemos las consecuencias que puede acarrear a la clase trabajadora vasca (desaparición de los convenios provinciales y autonómicos...)».
Empeoramiento
Por su parte, Confebask evitó censurar la actuación del PNV, pero sí advirtió de que el trámite parlamentario seguido por la reforma laboral «ha empeorado de forma sustancial» el decreto del Gobierno sobre esta materia. Además, advirtió de que no «va a favorecer la competitividad empresarial ni va a acabar con la dualidad del mercado de trabajo».
La organización empresarial vasca indicó que en el procedimiento aprobado el jueves se han introducido «rigideces», al tiempo que mostró su confianza en que en el Senado se pueda «revertir la situación creada».
Confebask criticó que tras el proceso de enmiendas «no se ha producido avance alguno en materia de flexibilidad interna para las empresas respecto a las carencias que el Real Decreto Ley ya presentaba, manteniéndose, de este modo, prácticamente las mismas rigideces que estaban vigentes desde la reforma de 1994».