«El debate de Cataluña (toros sí / toros no) no parece trasladable a Euskadi. Dudo mucho de que aquí se vaya a producir». Lo dice el representante de Unión Progreso y Democracia -UPyD- en el Parlamento vasco, Gorka Maneiro. Su opinión es compartida por todos los grupos del arco parlamentario de Vitoria. Consideran la discusión ajena al País Vasco y quieren que lo siga siendo. No tienen interés en enzarzarse en una polémica que, lejos de reportar réditos políticos, crearía tensiones en una sociedad que sabe mucho de crispación.
Mientras en Cataluña las tesis animalistas contaron ayer con el apoyo mayoritario de las fuerzas nacionalistas, el PNV se limitó a expresar su «respeto» a la resolución del Parlamento catalán, sin entrar en más valoraciones. A los jeltzales les incomoda posicionarse. En sus bases y entre sus cargos públicos conviven las dos sensibilidades. La formación cuenta con asiduos a los cosos, como el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, quien hace poco concedía la Medalla de Oro de la Villa al club taurino Cocherito con motivo de su centenario. Y tiene declarados antitaurinos, como la parlamentaria alavesa Nerea Antia, quien antes que diputada fue portavoz de la Asociación para un Trato Ético con los Animales.
Pamplona, un problema
Con esta división de opiniones, el PNV carece de interés por saltar a la arena para enfrentarse a una faena de la que no sabe si va a salir airoso. Además, en base a su ideario soberanista, cualquier decisión que se tome no se puede circunscribir a Euskadi, sino que afectaría también a Navarra y la idea de unos Sanfermines sin encierros para las corridas de toros es ciencia ficción. Por eso, el grupo parlamentario jeltzale contesta con una larga cambiada cuando se le pregunta por el sentido de su voto si, en un momento dado, surge el debate. «Que hable el Euskadi buru batzar (EBB)», dice. La respuesta del máximo órgano del PNV es expeditiva. «Esta cuestión nunca se ha tratado», zanjan desde Sabin Etxea.
El PSE prefiere también ver los toros desde la barrera. «No creemos que este asunto sea aquí objeto de debate», se limita a decir una portavoz autorizada del grupo parlamentario socialista. A renglón seguido recuerda la intervención del lehendakari en la Cámara vasca en mayo. Patxi López consideró que «el debate abierto en Cataluña no responde al sentir mayoritario de los vascos» y destacó «el arraigo y la tradición popular» de los festejos taurinos en Euskadi. Ésta fue la respuesta que dio a una pregunta de Mikel Arana, de Ezker Batua (EB), quien ayer evitó manifestarse a favor o en contra de la Fiesta.
Para el PP, firme defensor de las corridas de toros, «el debate no es aquí reproducible, no tiene sentido porque las plazas se llenan», resalta el parlamentario Antón Damborenea. Aralar comenta la «impecable tramitación» que ha realizado el Parlamento catalán sobre la iniciativa abolicionista, pero se niega a desvelar su postura. «No se ha debatido», dice Mikel Basabe. Lo mismo que EA. Su parlamentario Juanjo Aguirrezabala, contrario a los toros a nivel personal, señala que la discusión «no figura entre las prioridades» de su partido.