La modificación del reglamento que regula la instalación de txosnas en Durango, para incorporar al texto la prohibición de exhibir carteles y símbolos que «atenten contra la dignidad de las personas, apoyen el terrorismo, y puedan hacer con ello peligrar la convivencia o la normalidad de los actos festivos», ha provocado una auténtica marejada política en la localidad.
En respuesta a Pilar Ríos, quien le reprochó durante el pleno su «ambigüedad» y «su nula sensibilidad» en este tema, Aitziber Irigoras calificó ayer a la actitud de la portavoz socialista de «inmoral» y «rastrera», adjetivo este último que también había utilizado el martes durante el debate.
Irigoras, que compareció en la rueda de prensa junto a Mari Jose Balier, aseguró que se encontraban «muy dolidas» y añadió que las acusaciones del PSE les habían «ofendido», porque «el PNV también tiene víctimas del terrorismo» entre sus filas. En este sentido, remarcó que fue la propia Ríos quien dio a conocer en un pleno que entre los carteles que se habían instalado en las txosnas había uno que decía 'Irigoras txikitzaile!' ('Irigoras destructora') y que en el atentado que sufrió la sede socialista hace unos meses «fui yo la que acompañaba al secretario del PSE de Durango durante la explosión».
Es por ello, concluyó la alcaldesa, que «no vamos a permitir que nadie ponga en duda nuestro compromiso pacífico y democrático hacia cualquier tipo de terrorismo».
El PP de Durango también tildó ayer de «rastreras» y «mezquinas» las palabras de Ríos cuando, en su segunda intervención, recriminó a este grupo que mantenga «un pacto encubierto» con un partido cuya «sensibilidad hacia las víctimas es nula», en alusión al PNV. La edil popular Cristina Ibarrola negó ayer este extremo y aseguró que «ellos son los únicos que mantienen un pacto año tras año con el PNV para aprobarle los presupuestos».
Cristina Ibarrola censuró también que la portavoz socialista aprovechara su último turno «para realizar estas descalificaciones», de forma que «desde el PP ya no tuvimos posibilidad de contestarle».