El Banco de España reunió ayer con carácter urgente a los responsables de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria. El objetivo del encuentro era tratar de reconducir la 'fusión fría', después de que la entidad alicantina rehusara delegar en el presidente de la caja asturiana, Manuel Menéndez, amplios poderes ejecutivos. Pese a todo, el banco emisor rechaza que se tratara de una reunión ultimátum, sino de un contacto para recomponer las posiciones de los integrantes de esta operación.
El consejo de administración de la CAM aceptó el pasado jueves la SIP que formará junto a las entidades asturiana, extremeña y cántabra. El consejo de la caja hizo hincapié en la necesidad de que la soberanía que ceden las cajas la debe administrar el consejo de administración. En la práctica, la CAM tiene una dimensión superior a Cajastur, pero su balance presenta importantes desequilibrios. De ahí que el esquema inicialmente presentado al Banco de España recogía la posibilidad de que el control ejecutivo estuviese en manos del equipo asturiano, que había demostrado hasta ahora una mayor capacidad para conseguir resultados positivos. Así, en el nuevo grupo, CAM tendría un 40% de participación, la misma que Cajastur -teniendo en cuenta ya la absorción de Caja Castilla La Mancha-, mientras que la de Caja Extremadura pesaría el 11% y la de Caja Cantabria, el 9% restante.
Por su parte, el presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, aseguró que «no es positivo para nadie» que la fusión virtual entre Cajastur y CAM se rompa. Advirtió de que en el supuesto de que la operación se suspenda será la entidad alicantina la más perjudicada; pero no se mostró pesimista y expuso su esperanza de retomar un proyecto que se ha visto truncado por un elemento puntual, no de índole estructural.
De confirmarse la ruptura, esta situación afectará también a los casi 1.500 millones de euros de ayuda que a finales de junio decidió conceder el Fondo para la Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para el desarrollo de la 'fusión fría' de estas cuatro entidades financieras.