AlhóndigaBilbao sigue descubriendo nuevos espacios a los ojos de los bilbaínos. El edificio estrena hoy Shópa, una atípica tienda de recuerdos con artículos de diseño de los jóvenes creadores de la ciudad y de las tiendas más vanguardistas de la calle 2 de Mayo. Cómics, moda, vinos y aceites 'gourmet' se exponen en las estanterías del nuevo espacio.
Aunque los usuarios del edificio ya pueden hacer sus compras de 10 a 14.30 y de 16.00 a 20.30 horas, en el establecimiento todavía falta mercancía por recibir. Las creativas piezas del diseñador Philippe Starck todavía no han desembarcado en Shópa, pero está previsto que lleguen «durante la próxima semana» para que los visitantes puedan darle un toque 'hó' a su hogar. Los bilbaínos se podrán llevar a casa muebles y accesorios sacados de la mente creativa del genio francés, muy parecidos a los que jalonan los rincones del inmueble.
El control de esta original tienda de 'souvenirs' está en manos de la cooperativa 2deM, formada por seis comercios vanguardistas de la calle 2 de Mayo, uno de los centros creativos de Bilbao, que decidieron sumarse a la iniciativa. «Vimos una buena oportunidad para darnos a conocer y difundir las creaciones de los jóvenes locales», apunta Borja Buján, uno de los socios.
Aceite y vino de diseño
Un pequeño espacio del comercio pretende hacer un guiño a los orígenes del edificio de Bastida. Las estanterías del coqueto rincón ofrecen al cliente aceites, vinos y accesorios para la cata que harán las delicias de los aficionados al mundo de la enología. Aunque la bodega de la remozada Alhóndiga muestra orgullosa buenos caldos, como un Rioja de autor, 100% tempranillo a unos 18 euros, que nadie espere encontrar botellas de la añada más exclusiva. «Hemos preferido poner a la venta vinos jóvenes y txakolis asequibles en lugar de grandes reservas», apunta la responsable del complejo cultural, Marian Egaña.
Los más pequeños de la casa podrán vestirse con un toque Alhóndiga, ya que cuentan con un lugar propio en el establecimiento. Coloridos juegos, ropa y complementos intentan atraer la atención de los niños en unas instalaciones pensadas para ellos. Novelas y cómics seleccionados por las librerías Anti y Litteraemundi ponen la nota cultural a este particular 'colmado de diseño'. Entre los títulos destacan las novelas gráficas 'Persépolis' y 'Crónicas Birmanas', ejemplares de fotografía y ciencias sociales, «siempre al hilo de las exposiciones que programamos», ilustra Marian Egaña.
El surtido no está formado por artículos de lujo, sino por «piezas de buen gusto, que transmitan sensaciones agradables al alcance de todos los bolsillos», destaca Egaña. «Seleccionamos nuestro surtido con mucho mimo», resume Natalia Jiménez-Acebo, de la librería Anti.