Los embargos de pisos parecen descender ligeramente en los juzgados del País Vasco, después de haber aumentado casi un 70% en 2008 y un 27% en 2009. Así lo pone de manifiesto un informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), según el cual el número de ejecuciones hipotecarias retrocedió un 1,7% en la comunidad autónoma entre enero y marzo pasados respecto al mismo periodo del año anterior. Esa ligera caída confirma otro descenso del 4,5% que ya se había producido de octubre a diciembre 2009, si bien el balance global de ese año concluyó con un aumento de los expedientes.
Ahora bien, a pesar de la mejoría 'estadística' de los últimos tiempos, los embargos que los jueces dictan en Euskadi -335 durante los tres primeros meses de 2010- duplican ampliamente los que se ordenaron en el mismo trimestre de 2007, poco antes de que estallara la crisis de las hipotecas 'subprime' (154).
Los datos del CGPJ ponen de relieve que la situación no es tan mala en Euskadi como en otros puntos de España, una circunstancia que se repite invariablemente desde que se produjo el 'crack' inmobiliario. De hecho, la estabilización de las ejecuciones hipotecarias -aunque con diferencias entre los tres territorios históricos- aún no se ha manifestado en otras autonomías, si bien en ellas los expedientes aumentan ahora con menos intensidad. Sin ir más lejos, si los casos se dispararon globalmente un 259% en el conjunto de España en 2008 y 2009, entre enero y marzo pasados volvieron a alcanzar un máximo histórico, pero el aumento interanual fe significativamente inferior: el 17% (27.561, en términos absolutos).
No obstante, las ejecuciones judiciales presentan notables oscilaciones de unos lugares a otros e incluso de unos trimestres a otros. Esas diferencias se aprecian con claridad en las comunidades limítrofes con Euskadi, donde miles de vascos tienen segundas residencias. En Navarra, por ejemplo, los expedientes crecieron el 49% en el primer trimestre de este año, mientras que en La Rioja lo hicieron el 21%. Por el contrario, Cantabria, un destino habitual de veraneo, apenas registró un incremento del 4%.
Madrid y Barcelona
Bien distinta fue la evolución de la Comunidad de Madrid y la provincia de Barcelona, en las cuales los embargos crecieron el 25% y 26%, respectivamente. En Almería la subida fue del 63%; en Valencia, del 48%; en Alicante, del 57% y en Gerona, del 77%. En el extremo opuesto figuran las provincias de Teruel y Zaragoza, con retrocesos del 18,8% y 17,6%, respectivamente, y Cádiz, con una caída del 12%.
En la comunidad vasca, Vizcaya fue la provincia la que lideró la desaceleración de los embargos judiciales, al caer los casos un 8% interanual entre enero y marzo pasados (176). En cambio, las cifras de Álava (68) y Guipúzcoa (91) fueron muy similares a las registradas en el primer trimestre de 2009.
De todos modos, si esas estadísticas se proyectan sobre 2007, antes de que el desempleo comenzara a golpear la economía, la comparación no resulta tan halagüeña. En el territorio vizcaíno, los jueces dictan casi el doble de ejecuciones hipotecarias que hace tres años; y en Álava y Guipúzcoa, el triple. De proseguir el ritmo actual, el País Vasco podía acabar este año con un balance parecido al de 2009, cuando se contabilizaron 1.255 embargos, más del doble que en 2007 (584).
Para el conjunto de España, el Poder Judicial ha vaticinado que los expedientes volverán a duplicarse durante 2010, hasta situarse en 181.000. No obstante, si las cifras del primer trimestre se repitieran el resto del año, el saldo final sería bastante inferior.
En realidad, la experiencia de ejercicios anteriores demuestra que las previsiones de los jueces, si bien permiten hacerse una idea del impacto de la crisis, también pueden pecar por exceso. Para 2009, el Poder Judicial estimó 114.000 embargos, 20.000 más de los que finalmente se produjeron. No obstante, el CGPJ recuerda que los asuntos inmobiliarios que entran a diario en los juzgados españoles no dan una idea exacta de todos los pisos que se están embargando, ya que «puede registrarse un único asunto que contenga más de una ejecución».