El plan de contención del gasto elaborado por el Departamento de Sanidad para «gestionar de forma más eficiente los recursos disponibles» contempla un importante recorte de la factura farmacéutica, una de las más abultadas de la consejería dirigida por Rafael Bengoa al absorber dos de cada diez euros del presupuesto. Sólo el año pasado se destinaron más de 573 millones de euros a la compra de medicamentos. Al margen de las medidas adoptadas por el Consejo de Ministros el pasado mes de marzo para frenar el gasto en fármacos -que en el caso de Euskadi supondrá un ahorro estimado de 34 millones de euros-, Osakidetza extremará el control de la recetas al implantar desde el próximo lunes la prescripción de medicamentos genéricos por principio activo, de manera que los productos farmacéuticos serán identificados por su denominación científica en lugar de por su marca comercial. También reducirán el gasto en pañales.
La iniciativa permitirá adelgazar la factura farmacéutica en «otros seis millones de euros», según detalló ayer el consejero durante su intervención en la comisión parlamentaria, a la que acudió para explicar el plan de ahorro de su departamento a petición del grupo popular. La medida afecta a nueve medicamentos que se usan en el tratamiento de distintas enfermedades crónicas. «Los médicos que consideren que el genérico no es adecuado para su paciente deberán justificar la prescripción del fármaco de marca por escrito», explicaron en la consejería dirigida por Rafael Bengoa. La medida «no implica la retirada del mercado de ningún medicamento, por lo que se garantiza la libre prescripción médica», añadieron las mismas fuentes. No obstante, Farmaindustria anunció ayer que emprenderá acciones legales contra el Gobierno vasco por «impedir el acceso a las medicinas originales».
39 euros por envase
La atorvastatina sustituirá a los medicamentos recetados habitualmente para controlar los niveles de colesterol como el Cardyl, el Prevencor y el Zarator al ser el principio activo que más gasto genera las arcas públicas. Concretamente, 30 millones de euros anuales. La mayoría de los pacientes que toman este fármaco son «hombres mayores de 40 años con colesterol elevado o que han sufrido un infarto de miocardio o un problema de circulación cerebral». Cada envase de marca le cuesta a la sanidad pública una media de 39 euros, mientras que el precio de su genérico es «bastante más bajo».
Los médicos recetarán desde el lunes el anticoagulante clopidogrel -el segundo principio activo que más desembolso genera- en lugar de prescribir Iscover o Plavix como hacían hasta ahora, mientras que el Acrel Semanal y el Actonel Semanal, empleados para combatir la osteoporosis, serán sustituidos por el genérico ácido risedrónico semanal. Lo mismo ocurrirá con el principio activo que se utiliza para tratar la hipertensión. Los pacientes tomarán losartan-hidroclorotiazida en lugar de Cozaar Plus o Fortazaar. «Tienen las mismas propiedades y cuestan menos», justificaron en la consejería. Sólo el 15% de los medicamentos que se prescriben en Euskadi son genéricos. El objetivo es doblar la cuota de mercado.
Dentro del plan de ahorro presentado ayer en sede parlamentaria, Rafael Bengoa volvió a retomar la posibilidad ya anunciada por el lehendakari de establecer el pago por receta médica para «los pensionistas más ricos», aunque reconoció que no contempla la aplicación de esta medida en los próximos tres años. «No nos engañemos, hay jubilados que cobran más que muchos jóvenes y parados que tienen que pagar las medicinas», señaló.
El consejero también desgranó las líneas maestras del plan de contención de gasto elaborado por su departamento para «ajustar el presupuesto a la creciente demanda de los usuarios». No obstante, evitó cuantificar el ahorro que supondrá para las arcas públicas las medidas que ya se han empezado a poner en marcha, circunstancia muy criticada por el PNV al considerar que «no se puede acudir a una comparecencia parlamentaria sin aportar ningún dato. Me parece una frivolidad», censuró el jeltzale Juan Antonio Arieta-Araunabeña.
Sanidad actuará en tres frentes. En la red asistencial, prepara actuaciones como la implantación de guardias conjuntas entre hospitales en algunas especialidades, el cierre de la mitad de los centros de salud los sábados por la mañana y un estricto control de las contrataciones para cubrir bajas laborales. También se potenciará la compra de materiales y servicios de forma centralizada para abaratar costes, mientras que en los conciertos firmados con las entidades privadas Osakidetza se ha fijado el reto de desembolsar 25 millones menos.