La Torre Iberdrola abrirá sus puertas a finales de agosto del año que viene. Será entonces cuando la eléctrica establezca su sede en las ocho últimas plantas del inmueble. El resto del espacio del coloso, unos 30.000 metros cuadrados, se destinará al alquiler de oficinas. La firma presidida por Ignacio Sánchez Galán espera que el techo de Euskadi se convierta en el nuevo faro de los negocios de Vizcaya. Para ello acaba de contratar a la consultora Aguirre Newman, a la que ha dado plenos poderes en su tarea de encontrar inquilinos para el rascacielos. Se calcula que las 41 alturas del gigante de vidrio y hormigón darán cobijo a 3.000 trabajadores.
La compañía inmobiliaria madrileña inicia esta semana la búsqueda de empresas interesadas en asentarse en Torre Iberdrola. Tiene 15 meses por delante. Todo un reto en plena crisis. No obstante, sus directivos se muestran seguros de que la operación se cerrará con éxito. «Se trata de un lugar único en Bilbao, con una gran representatividad y que parte con la ventaja de que una de las corporaciones más grandes de España capitanea el proyecto y ocupará una parte importante del inmueble».
Precio según la altura
La Torre Iberdrola ha despertado interés incluso antes de que comenzara de manera oficial la comercialización de oficinas. Según desvelan los responsables de Aguirre Newman, ya hay media docena de firmas que han mostrado su disposición a ocupar entre 1.000 y 5.000 metros cuadrados cada una de ellas. Sus nombres se mantienen por ahora en el anonimato.
¿Cuánto costará un alquiler en el edificio diseñado por César Pelli? Aguirre Newman no suelta prenda. «Lo estamos definiendo, pero éste es un lugar especial», aseguran. Lo que sí está claro es que el importe de la renta será mayor en función de la altura elegida, puesto que se ha establecido un sistema de tramos. También se conoce la unidad mínima de metros cuadrados que se puede arrendar. Será de 200, ya que existe la posibilidad de dividir cada una de las plantas -cuya superficie varía entre 911 y 1.264 metros cuadrados- en cinco espacios segregados. «Es un edificio bastante flexible», destaca la firma inmobiliaria.
Aguirre Newman es una de las principales consultoras españolas especializadas en la búsqueda, venta, alquiler y diseño de sedes sociales para grandes y medianas corporaciones. Nacida en 1988, la firma ha participado en operaciones tan importantes como el desarrollo de Torre Espacio, en Madrid, o la Torre Agbar, en Barcelona. En la actualidad, cuenta con entre un 20 y un 25% de cuota de mercado en su sector y dispone de delegaciones en las dos grandes ciudades españolas, así como en Málaga, Lisboa y Miami.