Pese a los bajos índices de ocupación y una oferta al borde de la saturación, Vizcaya sigue despertando el interés del sector hotelero, tanto nacional como internacional. Sol Meliá asumió recientemente la explotación del Hotel de Abandoibarra, que durante cinco años gestionó Sheraton; Sercotel se hará cargo a finales de año del establecimiento que se emplazará en el antiguo cine Coliseo Albia junto al Casino; y aún queda pendiente la inauguración del local que se está acondicionando en el edificio que durante décadas acogió los populares Almacenes Zubicaray, en el corazón del Casco Viejo, perteneciente a la firma High Tech.
Fuera de la capital vizcaína, Sestao dio la bienvenida a finales de 2009 a su primer hotel, ubicado junto a los astilleros de La Naval. Pese a que la crisis impide levantar el vuelo a la mayoría de centros, los proyectos se amontonan.
Algunos se harán realidad de forma inminente, aunque se materializarán con un considerable retraso. La cadena Holiday Inn, con más de 4.500 hoteles distribuidos en más de un centenar de países, prepara su aterrizaje en Vizcaya. Estrenará el próximo lunes Holiday Inn Express Bilbao, pese a que pensaba abrirlo a mediados del pasado año.
Operará a escasos 500 metros de las pistas de la terminal de Loiu y será una de las piezas claves del polígono industrial de Astikene, situado en el término municipal de Derio. Su principal baza será «sin duda» su estratégico emplazamiento, ya que, según su director Richard Eames, se encuentra pegado a «un buen número» de compañías de distribución y logística, y «a sólo dos kilómetros» del parque tecnológico de Zamudio y a «unos diez del centro» de Bilbao.
De corte moderno y con un diseño funcional, el local colgará tres estrellas en su fachada y dispondrá de 114 habitaciones, distribuidas en tres plantas y equipadas tanto para «viajes de negocios como de placer». Evidentemente, Holiday Inn se lanzará a la captura de los empresarios, que siguen nutriendo en gran medida los hoteles vizcaínos.
Diseño funcional
Pero no «al alto ejecutivo», sino al hombre de negocios que suele pasar por término medio «una o dos noches en la ciudad». Un profesional que cuenta con una dietas diarias de entre 60 y 100 euros para costear el alojamiento y el desayuno.
Con «fácil acceso» por la A-8, el establecimiento, emplazado en una parcela de más de 6.000 metros cuadrados, dispondrá de aparcamiento exterior gratuito, tanto para turismos como autobuses, dos salas de reuniones y un bar-cafetería. En su aventura vizcaína la firma americana aparca el negocio turístico desarrollado en las costas española y extrapola el 'modelo periférico' al anteponer la proximidad a las principales vías de comunicación antes de hacerse un hueco en el «corazón de la 'city'».