La acompañó en su paseíllo por la alfombra roja. Qué menos, era el día más grande de su carrera. Sandra Bullock recibió hace dos semanas el Oscar a la mejor actriz por su trabajo en 'The blind side'. Un subidón cuando más baja tenía la moral. La actriz ha dejado a su marido porque éste le fue infiel durante el rodaje de la película que le valdría la preciada estatuilla. Mientras ella rodaba en Atlanta, él se veía con una explosiva modelo apodada 'la bomba' y mantuvo una doble relación durante casi un año. El asunto de la infidelidad comenzó a comentarse el pasado miércoles en internet y ese mismo día la actriz cancelaba su asistencia al estreno de la película en Londres «por motivos personales imprevistos». Un día después salía el aludido con un comunicado público en el que pedía perdón sin dar muchos detalles del asunto. «Por mi mal criterio merezco todo lo malo que me ha sucedido. Estoy extremadamente entristecido por haberles traído esto a mi mujer y a mis hijos y verdaderamente lo siento mucho por la pena que les he causado. Espero que un día puedan encontrar cómo perdonarme».
Sandra Bullock y Jesse James se casaron hace cinco años y ella no ha dudado en piropearle públicamente cada vez que ha tenido ocasión. «Te quiero tanto y eres realmente atractivo. ¡Te necesito!», le dijo la actriz cuando acudió a recoger un premio por su trabajo el pasado mes de enero. Pero no le incluyó en los agradecimientos tras el Oscar. Aunque estuvo a su lado cuando resonó su nombre en el Teatro Kodak de Los Ángeles, la celebración del premio resultó pelín fría. «Estoy orgulloso de ella. Se lo merece más que nadie», dijo él. Bullock, de 45 años, llegaba a la cima de su carrera mientras su matrimonio se desmoronaba sin remedio. Ahora ha cogido su preciado Oscar y se ha marchado de casa. Ya se habla de 'la maldición del Oscar' porque además Sandra, otras actrices como Kate Winslet, Halle Berry, Julia Roberts y Gwyneth Paltrow también se separaron después de ganar la estatuilla, que parece maldita.