ETA puso como condición a Hervé Larrieu para romper filas que antes formara a un militante para sustituir en las labores de edición del Zutabe a Bixente Goikoetxea 'Willi', detenido por la policía cerca de Lourdes en octubre de 2001. Según sus declaraciones sumariales, su alumno fue Joseba Imanol Kortazar Pipaón 'Gotzon', quien «le había confiado su deseo de dejar la organización terrorista y, para hacerlo, había provocado un accidente de circulación con la intención de que lo detuvieran».
Kortazar Pipaón (Vitoria, 1964) fue detenido el 29 de noviembre de 2002 en el municipio de Soussac (Gironda) tras sufrir un aparatoso accidente de tráfico. Al volante de un Citroën Berlingo robado a un veterinario, colisionó con un poste telefónico situado en el borde de la carretera y fue a parar al jardín de un vecino.
Conmocionado y con lesiones en cuello y hombro, al llegar los gendarmes al lugar del accidente se identificó como militante de ETA y entregó de forma pacífica su pistola. En comisaría explicó que se encontraba solo en el momento del accidente y que había perdido el control del vehículo en una curva de la carretera pues el pavimento estaba en esos momentos deslizante.
Por estos hechos, junto a los cargos tradicionales, la juez antiterrorista Laurence Le Vert le imputó «omisión de controlar su velocidad o reducirla en función del estado de la calzada, de las dificultades de la circulación o de obstáculos previsibles». Además de una pena de seis años de prisión, el Tribunal Correccional de París le impuso una multa de 250 euros por conducción negligente y se convirtió en el primer etarra condenado en Francia por infringir el código de la circulación.
Entregado a España en junio de 2007 en virtud de una euro-orden tramitada a instancias de la Audiencia Nacional, Kortazar salió cuatro meses después de la cárcel de Soto del Real tras depositar sus allegados una fianza de 6.000 euros impuesta por el juez Baltasar Garzón. Consiguió así la ansiada libertad que buscaba cuando forzó su accidente de tráfico.