La ex novia de Miguel Carcaño, el asesino confeso de la joven Marta del Castillo en Camas (Sevilla), apuntó ayer a través de sus abogados el lugar donde estaría enterrado el cadáver de la víctima, asesinada en la noche del 24 de enero de 2009. La menor, que tiene ahora 16 años, asegura que Carcaño le señaló que se había deshecho del cuerpo «detrás de la arboleda» cercana a su casa. Este lugar dista unos 600 metros de las dos últimas ubicaciones donde la Policía ha tratado de encontrar los restos de Marta. En total, se ha buscado el cuerpo en cuatro lugares diferentes dadas las cambiantes indicaciones de los acusados, aunque sin éxito.
Rocío P. fue llamada a declarar ante el juez durante la audiencia preliminar llevada a cabo en Sevilla, el trámite previo a la apertura de juicio oral. La adolescente, según sus abogados, pretendía trasladar al magistrado sus indicaciones sobre el lugar donde debe ser buscado el cuerpo de Marta, pero no pudo porque el juez pidió a los letrados que se ciñeran a la declaración policial ofrecida anteriormente por la menor. Aun así, más tarde difundieron el punto aproximado donde Rocío cree que está el cadáver, que según ella le fue apuntado por el propio Miguel Carcaño.
Separada por un biombo
El lugar está próximo a las dos últimas ubicaciones donde se ha removido la tierra por indicación de los acusados o de los vecinos de Camas. Hace apenas tres días que se terminó de inspeccionar el último de los puntos, un paraje llamado Caño Ronco en el que había unas obras de canalización en el momento del asesinato de Marta, por lo que se pensaba en Camas que el cuerpo podía haber sido arrojado allí. La búsqueda fue infructuosa.
Rocío P. prestó declaración separada por una mampara de los cuatro mayores de edad que están acusados del crimen y de su encubrimiento. Permaneció casi dos horas relatando al juez sus recuerdos sobre aquella noche, en especial las idas y venidas de su ex novio, Miguel Carcaño, del domicilio donde ambos vivían junto a la familia de ella. En este sentido, Rocío aportó un nuevo dato a la investigación. Dijo que Carcaño se olvidó el móvil al abandonar la vivienda tras el asesinato, lo que puede desmontar la coartada de Carcaño. Éste se basó en que se habían producido llamadas a su móvil para probar su falta de implicación en el acto de deshacerse del cadáver. Rocío dijo ayer al juez que efectivamente se produjeron llamadas al teléfono de Carcaño, pero que él había abandonado la vivienda hacia las 1.30 horas de la madrugada en su moto, con las luces apagadas. Dijo que no confesó este detalle en su primera declaración policial porque recibió una llamada amenazante.
Rocío sufrió una crisis de ansiedad tras prestar declaración. Ocurrió después de dar su versión, cuando fue a firmar la transcripción de sus palabras, momento en que pudo ver tras la mampara a Miguel Carcaño. En ese momento la menor estalló y salió de la sala llorando y gritando, profiriendo insultos presuntamente contra el principal acusado del crimen y autor confeso. El juez también tomó declaración a la familia de la joven.
Quien no declaró, pese a que según distintas informaciones había pedido hacerlo, fue el propio Carcaño. El juez le preguntó al final de la sesión si tenía algo que decir y contestó de forma negativa. El magistrado le dijo entonces al acusado que «sólo deseaba hacerle una pregunta: dónde está el cuerpo de Marta». Según los abogados personados en la causa, Carcaño agachó la cabeza y respondió: «No lo sé».