Los alumnos de la Facultad de Derecho del campus de Leioa se han movilizado en contra de la decisión del Rectorado de la UPV de suprimir varios grupos de tarde de castellano. Cuentan con el respaldo de los profesores. Los docentes decidieron en la Junta celebrada ayer oponerse también a la propuesta de la Comisión de Organización Académica de unir las dos aulas de castellano, de mañana y tarde, en los cursos en los que no se superen los cien alumnos entre ellas.
El centro ofrece tres líneas: una clase de cada lengua oficial por la mañana y una tercera, de castellano, por la tarde. Con el criterio que aplica la UPV, la supresión afectaría en estos momentos a los grupos de tarde de cuarto y quinto de esta licenciatura, de entre 40 y 50 alumnos cada uno. No llegan a superar los cien exigidos, por lo que deberán unirse.
Los afectados esgrimen razones de peso. Una parte de los estudiantes tiene empleo. «Yo trabajo por las mañanas y tengo una hipoteca que pagar. En mi caso, no podría venir a clase y estoy en cuarto curso. ¿Qué hago? ¿Pasarme a la Universidad a distancia o irme a una privada que no puedo pagar?», se pregunta Lamia Arkas, representante del colectivo de estudiantes que ha iniciado las movilizaciones.
Aulas de 20 en euskera
«Ahora no trabajo pero tengo empleos temporales. No puedo renunciar a la posibilidad de encontrar un trabajo. Intentamos compaginar los estudios con nuestra vida profesional y se nos va a castigar por ello», explica Olatz Fernández, de 23 años, para quien el Derecho es su segunda carrera. En esta facultad tampoco es difícil encontrarse a mujeres con hijos, para las que el horario de tarde es la única forma de conciliar vida familiar, laboral y estudios.
Los afectados recuerdan, además, que las autoridades universitarias hacen la vista gorda en algunos casos cuando se trata de aplicar los mínimos para mantener abierta un aula. «Hay grupos de euskera con 20 o menos alumnos en esta facultad. Está bien que se ofrezcan la enseñanza en euskera, al margen del número de matrículas, pero también se podía hacer una excepción con el turno de tarde ya que cumple una función, ofrece un servicio», destacan los estudiantes.
Los alumnos resaltan que la Universidad adquirió un compromiso con ellos cuando se matricularon en Derecho en un horario y unas condiciones concretas. «Iniciamos unos estudios que suponen un esfuerzo personal, familiar y económico elevado y formalizamos la matrícula en la confianza de que la Universidad no iba a modificar sorpresivamente las condiciones, con lo que nos impediría finalizar los estudios», señalan los portavoces del colectivo.
Se quejan de que la UPV no ha negociado con ellos. «El Rectorado ha actuado por la vía de los hechos consumados. No ha informado a los delegados en ningún momento de que se estaba planteando es posibilidad y nos lo han comunicado cuando la decisión estaba ya tomada», añade Ana Basilio, alumna del centro y que también trabaja por las mañanas.
De hecho, la chispa saltó el jueves cuando un profesor alertó en clase de las intenciones de la Comisión de Ordenación Académica. Los alumnos lanzaron una convocatoria a través del tuenti y se concentraron ayer en la facultad durante la celebración de la junta del centro.
Los profesores han decidido oponerse a la decisión de la UPV y pedir al Rectorado «que mantenga los tres grupos» por curso, explica el vicedecano, Igor Mintegia. Considera que «hay alumnos suficientes» para continuar con la actual oferta. Recuerdan que Derecho -con cerca de 800 alumnos en la actualidad- es una carrera en crecimiento en el campus del Leioa.