La 19 promoción en la historia de la Policía Municipal de Bilbao saldrá a la calle en 2011. La ciudad contará el próximo año con 30 nuevos agentes locales, que empezarán las prácticas en primavera. «En marzo tendrán la pistola donde tiene que estar», anunció ayer de forma gráfica el alcalde Iñaki Azkuna en la comisaría central de Garellano, donde se reunió con los mandos del cuerpo para establecer los «objetivos estratégicos» de los próximos años.
De esta forma, Azkuna rectifica y convoca una nueva oposición, algo más reducida que la prevista para 2010 de 40 puestos, que quedó anulada el pasado noviembre por «falta de presupuesto» en tiempos de crisis. «No es que no lo considerásemos necesario, sino que no teníamos dinero en el presupuesto anterior», argumentó ayer el regidor. Esta nueva convocatoria se incluirá en las cuentas públicas el próximo mes de octubre.
La supresión de la anterior convocatoria cosechó furibundas críticas por parte de la oposición y de los sindicatos policiales ,que acusaron al Gobierno Azkuna de falta de previsión y de descuidar la seguridad ciudadana, un tema sensible para los bilbaínos. A principios de año saltó a la luz el espectacular incremento de un 27% en los delitos contra el patrimonio registrados en 2009 en la ciudad, se dispararon los robos en vehículos y los hurtos, y crecieron de forma notable los robos con violencia y con fuerza. Comerciantes, vecinos y hasta voces de la Judicatura reclamaron más presencia policial en la calle como medida de choque.
La formación de un policía requiere de una serie de trámites que se prolongan en el tiempo. Tras la publicación de las bases en el BOE, se recogerán las solicitudes y, después de la publicación de la lista definitiva de candidatos, se iniciará el proceso de selección. Los aspirantes deben seguir un curso de formación en la Academia de Policía local de Garellano, con clases también en Arkaute, y después un período de prácticas de un año, momento en que ya serán considerados «completamente operativos».
La panacea
«Treinta agentes más nos van a venir muy bien, pero no es la panacea», reconoció el alcalde. Azkuna recordó que durante sus tres mandatos, desde 1999, se ha incrementado la plantilla de la guardia urbana en 243 nuevos policías (un 30%). Y encuadró la nueva convocatoria en una de las «promesas» de su última legislatura de superar la cifra de 800 agentes. Así, Bilbao, donde están destinados otros cuerpos como la Ertzaintza y el Cuerpo Nacional de Policía, ostenta un ratio de policía por 1.000 habitantes de 2,2, superior a la media de otras ciudades españolas. Además, el pasado miércoles se publicó en el BOB la promoción para nueve agentes primeros o cabos, a la que pueden presentarse todos los agentes de base.
Tras el llamativo anuncio, Azkuna, el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz, y el jefe de la Policía Municipal, Manu Zarragoitia, se reunieron con los oficiales y suboficiales del cuerpo. Entre otros objetivos, se propusieron ampliar el número de agentes de las unidades 'Iker', compuestas por agentes de paisano que patrullan la ciudad desde el pasado mes de octubre para frenar los robos, con excelentes resultados.
También plantearon la necesidad de revisar los dispositivos del fin de semana, creados en su día para luchar contra el botellón o el descontrol en algunas zonas de la ciudad como el Casco Viejo y Deusto. Desde hace ya unos meses, las patrullas destinadas a estos puntos se distribuyen también por otras áreas donde surgen quejas vecinales, como las Galerías Omega de Zorroza, donde se han registrado reyertas, los bajos de las torres de Isozaki o la salida del metro en Bolueta. Renovar los sistemas informáticos y unificarlos con los de la Ertzaintza para mejorar la coordinación es otro de los retos de cara a los próximos ejercicios.
Al final del 'briefing', el alcalde pronunció una frase que ya se ha hecho habitual. «Recordar -les dijo a los mandos- que estamos, yo el primero, para servir al pueblo de Bilbao».