El nuevo estadio del Athletic recibió ayer su impulso definitivo con el pacto alcanzado en Ibaigane para la entrada en el consejo de administración de San Mamés Barria, la sociedad que levantará el campo, del Gobierno vasco. Este acuerdo permite al Ejecutivo sacar adelante una pista de atletismo situada en las 'tripas' de la infraestructura. Un equipamiento objeto de dura polémica entre Lakua y la Diputación, que rechazaba este módulo deportivo pese a que, según las fuentes consultadas, el Gobierno había renunciado a su idea inicial, que fuera de 100 metros, para dejarla recortada a 60.
El Gabinete socialista sustancia finalmente la exigencia que planteó el lehendakari, Patxi López, al presidente rojiblanco, Fernando García Macua, el 18 de septiembre. El nuevo campo debe contar con terrenos de uso público para que Lakua aporte 55 de los 157 millones que costará el proyecto. Era su baza para justificar ante la opinión pública una inversión de gran calibre en tiempos de crisis y de reducción de recaudación fiscal.
Los tres miembros actuales de San Mamés Barria -Athletic, BBK y Diputación- aceptaron el pasado martes consignar 5.432 metros en los bajos de la que será la futura tribuna principal para usos ajenos a la práctica del fútbol. En vista de las discrepancias surgidas en la institución foral a costa de la pista, que se había convertido en el principal caballo de batalla, García Macua se movió de forma intensa en las horas siguientes. Primero anunció que reserva el terreno que pedía el Ejecutivo, pero a la vez señaló el inicio de las obras para mayo, una forma de presionar a Lakua para que formalizara cuanto antes su entrada, porque corría el riesgo de no salir en la emblemática foto.
Esto lo hizo a mediodía. Por la tarde mantuvo conversaciones telefónicas con las partes implicadas, a las que transmitió la necesidad de una reunión al más alto nivel para resolver el asunto de la pista de atletismo. A las ocho y media de la mañana de ayer se presentaron en Ibaigane delegaciones de los tres socios de San Mamés Barria y del Gobierno, encabezadas por Rodolfo Ares, consejero de Interior; José Luis Bilbao, diputado general; y Mario Fernández, presidente de la BBK. «Macua hizo la labor de tirar cabos a un lado y al otro», dijo un asistente.
Hora y media después, abandonaron la sede rojiblanca con el acuerdo definitivo. El Gobierno instalará en el nuevo San Mamés la polémica pista de atletismo, que ni siquiera será vista por los espectadores cuando acudan a un partido. En uno de los extremos de la misma se colocará una zona de salto de altura y de pértiga, y al otro, la de longitud y triple salto, tal y como adelantó ayer este periódico. El Gobierno tiene reservados en torno a 2.300 metros para esa zona, que será utilizada por atletas federados y estudiantes del campus de la UPV, que ayer precisamente comenzó a levantarse al lado del estadio.
Resuelto este espinoso asunto, el Athletic desactivó sus planes para buscar una alternativa a su ubicación. El directivo Zárate suspendió la cita programada con Jon Sustatxa, concejal de Deportes de Ezker Batua, quien se había ofrecido a mediar en el conflicto. Como había declarado a este periódico, el área que dirige estaba dispuesto a llevar el módulo de atletismo desde San Mamés al polideportivo de Zorroza.
En los otros mil metros que le han correspondido, Lakua instalará las sedes del Centro Vasco de Salud y Deporte, en el que estará la futura Agencia Vasca Antidopaje, y el Centro de Innovación Deportiva, un I+D+i que se dedica a la investigación. Además de los 55 millones de euros que aportará a la construcción del nuevo estadio, el Ejecutivo invertirá en torno a dos millones de euros en el equipamiento de su área.
Satisfacción
Fuentes del Gobierno vasco se felicitaron ayer por haber sacado finalmente adelante su proyecto. «Pusimos el debate del uso público encima de la mesa y hemos logrado que fructifique. Tendremos una instalación abierta a los ciudadanos, las piscinas y el gimnasio municipal, y una zona para atletismo. A pesar de que fue objeto de befa al principio, la pista ha salido adelante». Desde el Ayuntamiento, Iñaki Azkuna celebró también el acuerdo. «Estoy satisfecho porque San Mamés Barria ha aceptado la propuesta municipal de hacer un centro deportivo para los vecinos y para los estudiantes», declaró el alcalde.
La inclusión de Lakua en el proyecto quedará visualizada hoy cuando tres altos miembros del Ejecutivo socialista -la consejera de Cultura y Deportes del Gobierno vasco, Blanca Urgell; el secretario general de Lehendakaritza, Manuel Salinero; y el director de Deportes, Patxi Mutiloa- presenten en público hoy en Bilbao el proyecto para los 3.300 metros que tendrán en San Mamés.