El Senado dio ayer su visto bueno a la Ley General de Comunicación Audiovisual con los votos a favor del PSOE, CiU y Coalición Canaria. El PNV se posicionó en contra y el PP se abstuvo. El proyecto legislativo tiene ahora que volver al Congreso para superar el último trámite, dado que se han introducido modificaciones respecto al texto inicial. La intención del Gobierno, como adelantó la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, es que el Congreso ratifique la nueva ley el 18 de marzo, de forma que esté publicada en el Boletín Oficial del Estado antes de abril.
Una de las cuestiones más controvertidas de la futura legislación se refiere a la limitación de la publicidad en televisión de vinos y otras bebidas alcohólicas de baja graduación, que sólo se podrá ofrecer en la franja horaria que va de 20.30 a las 06.00 horas. Hasta ahora, se permitía la emisión de anuncios publicidad de bebidas espirituosas de menos de veinte grados fuera de esta franja, que se corresponde con el horario infantil.
Tras la aprobación del proyecto en el Senado, el PP acusó al PSOE de prohibir la «promoción del vino». El diputado popular Pedro Agramunt defendió sin éxito la posición de su partido, consistente en suprimir el artículo que acota la publicidad del vino, la cerveza o la sidra. «El Gobierno perjudica a uno de los sectores más importantes de la economía española. No se puede comparar el consumo de estas bebidas con las de fuerte graduación», señaló en una nota. Su correligionaria catalana Alicia Sánchez-Camacho también expresó su sorpresa por el apoyo de CiU a la ley, en la medida en que afecta al cava.
La decisión de acotar los anuncios de bebidas a un horario no fue fácil de tomar. Los senadores tuvieron que votar tres veces una enmienda presentada por Entesa Catalana de Progres, en la que se pedía diferenciar las bebidas alcohólicas fermentadas de las destiladas.
El resto de enmiendas aprobadas van en la dirección de aumentar la producción interna dentro de RTVE, garantizar la diversidad lingüística en las televisiones de las distintas comunidades autónomas y obligar a las televisiones a mantener un archivo de imágenes.
En total, el PSOE negoció once propuestas con el resto de grupos, con lo que consiguió sumar el apoyo de Esquerra Republicana e ICV-IU. Sin embargo, el PNV decidió a última hora votar en contra del proyecto, debido a una iniciativa pactada por el resto de grupos para eliminar la obligación que actualmente tienen los operadores de poner sus cadenas en abierto en plataformas de cable o satélite gratuitamente, lo que se conoce como 'Must Carry'. En virtud de la modificación, esta obligación en la futura ley se limitará a TVE y a las televisiones públicas autonómicas. Las cadenas privadas tendrán derecho de negociar una contraprestación económica con las plataformas de satélite o de cable a cambio de sus canales en abierto.
Tras la votación, Fernández de la Vega recordó que la Ley Audiovisual , que regula el sector, ha sido «muy demandada durante muchísimo tiempo».