El AVE entre Madrid y Euskadi sigue quemando etapas para que pueda ser una realidad a mediados de esta década. Con la lentitud propia de las grandes infraestructuras, pero al parecer sin problemas presupuestarios a pesar del anunciado plan de ahorro gubernamental que ha obligado a los ministerios a ajustar sus previsiones de gasto. Fomento ha confirmado de forma oficial su intención de proceder a la contratación dentro de este año de todos los tramos (12) en los que se dividen las obras de la línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria, la pieza central de la gran conexión ferroviaria Madrid-Bilbao-frontera francesa. El propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró ayer este compromiso en el Congreso de los Diputados.
La empresa pública Adif, dependiente de Fomento y encargada de las infraestructuras ferroviarias, acaba de comunicar a las empresas españolas y europeas que la contratación de los doce tramos entre Burgos y Vitoria se efectuará antes de que termine el ejercicio, dos de ellos en el primer semestre -los más próximos a la capital burgalesa- y el resto, parte de ellos en territorio alavés, entre junio y diciembre. En total, la inversión en obra civil para estos 90 kilómetros de corredor supera ligeramente los mil millones de euros. La construcción de la plataforma ferroviaria, así como de los túneles y viaductos necesarios para llevar el AVE entre Burgos y Vitoria saldrá a concurso, según los cálculos de Fomento, por 917 millones de euros, IVA aparte. En total, este corredor tendrá 20 viaductos, ocho túneles, un puesto de adelantamiento de trenes y una estación intermedia, en Miranda de Ebro.
En este momento ya es posible viajar en AVE entre Madrid y Valladolid. Entre la capital pucelana y Burgos todos los tramos de obra están adjudicados y, algunos de ellos, en obras desde el pasado año. Entre Burgos y Vitoria, en la actualidad se elaboran los proyectos técnicos del corredor, que las ingenierías deben terminar dentro de este año y que son imprescindibles para contratar las obras. Ya en Euskadi, como es sabido, la 'Y' vasca está en obras desde finales de 2006 y en este momento se trabaja en 54 de los 90 kilómetros entre Vitoria y Bilbao, así como en 14 de los 76 kilómetros entre Bergara -el nudo central de la 'Y'- y San Sebastián.
En cuanto a los plazos para finalizar la infraestructura, no hay ninguna fecha oficial. La única aproximación la han efectuado el consejero vasco de Transportes, Iñaki Arriola, y el presidente de Adif, Antonio González, que han valorado que el año 2016 es una fecha «razonable» para que el tren de alta velocidad pueda verse circular ya, al menos, por Euskadi. Es de suponer que a Burgos llegará antes, quizá en torno a 2014, y a Vitoria desde Madrid, no antes de 2015.
Avances en la 'Y' vasca
Un dato que permite calcular las fechas son los plazos de obra calculados por Adif para los tramos de la conexión Burgos-Vitoria. El más complicado de todos ellos, Pancorbo-Ameyugo, precisará 46 meses de trabajos -casi cuatro años-, dado que debe perforarse un túnel de 4,3 kilómetros. Su presupuesto también es elevado: 186 millones de euros (sin IVA) para 8,2 kilómetros de recorrido. Es el punto más complicado de la ruta entre ambas capitales. El resto se solventará en plazos menores, de aproximadamente tres años cada uno. Por lo general, la futura línea de alta velocidad circulará en paralelo o muy próxima a las vías actuales.
El presidente del Gobierno dejó claro ayer en el Congreso que la línea de alta velocidad Madrid-Bilbao-frontera francesa es una «prioridad» no sólo para el Ejecutivo español, sino también para la Unión Europea, dado que forma parte del eje que enlaza París con Madrid y Lisboa. Según Zapatero, el progreso de la línea demuestra que «existe una gran voluntad política» en su desarrollo y que «las obras van a buen ritmo».
En el caso de la 'Y' vasca, Zapatero confirmó los planes anunciados por Fomento, que pretende sacar a contratación este año los dos tramos que aún no están en obras en el enlace directo entre Vitoria y Bilbao, los ubicados entre Elorrio, Atxondo y Abadiño. De momento, se conoce que el Elorrio-Atxondo saldrá por 67,3 millones de euros y 30 meses de plazo de ejecución para sus 4,2 kilómetros de trazado.