Un año más, y van seis, los aficionados al atletismo podrán disputar el circuito alavés de carreras populares. Esta temporada año habrá una prueba menos que en 2009, la del Elciego, que no está incluida en el calendario. Con un presupuesto de 19.000 euros, la primera cita tendrá lugar este domingo en Urturi. Quince días más tarde los atletas se desplazarán a Lanciego. Luego acudirán a Murgia, Vitoria, Santa Cruz de Campezo, Ribabellosa, Elburgo, Armentia y Araia. Arabat -la sociedad que gestiona la autopista AP-1- se convierte en el principal patrocinador del evento.
La iniciativa alcanza hasta el mes de junio. Se empieza este domingo, sigue el día 28, se pasa a abril (días 1 y 18); a mayo (días 16, 23 y 30) y se concluye con la Carrera de la Ikastola Armentia (6 de junio) y con el Cross de Araia (día 20).
Los organizadores repartirán 3.780 euros en premios, una cantidad significativa para carreras de este tipo, y esperan llegar a las 2.000 participaciones. «Creemos que en cada prueba puede haber entre 100 y 150 atletas», significó ayer el presidente de la Federación Alavesa de Atletismo, Andrés Sánchez.
Se pasa en esta ocasión de cinco a seis categorías, añadiéndose una más de veteranos. En éstos habrá tres grupos, de 35 a 40 años, de 40 a 45 y más de 45.
Inscripciones
La idea consiste en motivar el entrenamiento de manera más eficaz de aquellos deportistas que tienen el hábito de correr y que encuentran en estas citas los alicientes suficientes para seguir año tras año. Todos los que quieran participar pueden inscribirse por 15 euros en los locales de la propia Federación hasta el próximo 16 de mayo en horario de tarde o bien hacerlo por Internet a través de la web www.clublablanca.com. Sólo podrán participar atletas domiciliados en Álava, y al menos deberán puntuar en cinco de las nueve carreras para puntuar de cara al ranking de la general.
Cumplir seis años constituye una prueba de que el Circuito ha calado en una pequeña franja de aficionados al atletismo, deportistas que seguramente ya no aspiran a campeonatos oficiales pero sí se animan en carreras locales donde puedan verificar su progresión. Estas pruebas populares dan la motivación suficiente para sacar tiempo y obligarse a trotar por los parques de Vitoria unas cuantas veces por semana.