El 43% del agua que se consume en Amurrio no está controlada. ¿La razón? La antigüedad de los contadores, las fugas y los fraudes. Por eso, el Ayuntamiento se propone mejorar su gestión. El objetivo es lograr que dentro de cinco años sólo se pierda el 15% del volumen suministrado desde las fuentes de abastecimiento, casi 1,2 millones de metros cúbicos anuales.
El análisis de los técnicos ha detectado veinte fugas importantes en la red que lleva el agua desde los depósitos hasta los grifos. Para reducir esas pérdidas, proponen sustituir la red de distribución donde sea necesario y controlar permanentemente los consumos con un sistema que permita aislar la red por zonas y que ayude a solucionar averías. Será imprescindible renovar los contadores porque el 56% de los que hay en Amurrio tienen más de diez años, evitar los fraudes y diseñar un protocolo de actuación en caso de fugas y roturas.
Los depósitos de Amurrio tienen capacidad para almacenar 4.250 metros cúbicos. Esta reserva dota al sistema de una autonomía de 34 horas. En cuanto a los consumos, el estudio técnico señala que cada vecino gasta 220 litros diarios. Lo cierto es que esta cantidad se ha rebajado, porque en 2007 se superaban los 224. Aunque la mejora es apreciable, el reto es alcanzar los 110 litros por habitante y día en 2020. Para lograrlo, además de aplicar medidas de ahorro de agua, el Ayuntamiento se propone adecuar las tarifas para incentivar un consumo moderado. Los vecinos consumen la mayor parte del agua, un 51%, y las grandes empresas se gastan el 34%. Los usos municipales suponen un 6% del total y se incrementan sobre todo en el verano con el riego de parques y jardines.
Casa de cultura en Okondo
Por otra parte, los vecinos de Amurrio podrán disfrutar a la partir de la próxima semana de una casa de cultura renovada. Las mejoras son apreciables sobre todo en la biblioteca, donde se han realizado los cambios más importantes. «Hemos cambiando el suelo y barnizado los muebles» explicó el alcalde, Sergio Tato. El mantenimiento del centro de lectura también ha afectado a las paredes y el baño.
La casa de cultura alberga varios servicios, entre ellos las asociaciones de mujeres y de jóvenes, el gimnasio, una sala multiusos y los talleres de pintura y de la coral. El edificio necesitaba algunas mejoras y se están arreglando las bajantes de agua y quedan algunos remates en la fachada. Los arreglos han supuesto un desembolso de 12.000 euros y está previsto que terminen en pocos días.