El hotel Grand Hyatt de Berlín, uno de los establecimientos más exclusivos de la capital alemana y cada año sede de las ruedas de prensa de la Berlinale, se convirtió ayer en el escenario real de un robo copiado de una película. El complejo, que acoge desde el martes el torneo europeo de póker, fue asaltado por seis hombres enmascarados armados con machetes y pistolas.
El atraco se produjo cuando los jugadores disputaban la cuarta jornada de la competición, en la que habían participado varios jugadores españoles y Boris Becker, una de las leyendas del tenis alemán, y que está dotado de un premio de un millón de euros. Cuando los 24 finalistas se preparaban para acabar con las ilusiones de sus contrincantes, los seis enmascarados irrumpieron en los salones ubicados en la primera planta del hotel y lograron apropiarse del dinero recaudado, guardado en unas cajas instaladas junto a las mesas de recepción de participantes.
El asalto provocó el caos y que los participantes se olvidaran de sus apuestas para buscar una salida por donde escapar del peligro. «Todos gritaban y reinaba un verdadero pánico», confesó una jugadora, entrevistada por un canal de televisión. «La gente corría y saltaba por encima de las mesas», añadió.
Según algunas versiones de los organizadores del torneo, los ladrones lograron llevarse unos 800.000 euros y huyeron, sin que pudieran ser identificados, a través de una galería comercial ubicada frente al hotel.
El torneo europeo de póker (EPT) se había iniciado el martes pasado y había reunido a casi mil jugadores que se disputaban un premio de un millón de euros. Cada jugador debía pagar su inscripción a la entrada del salón donde tuvo lugar la competición, un dato que era conocido por los asaltantes.
«Una película de Hollywood»
La Policía no quiso confirmar el monto del botín, pero informó de que varios participantes habían resultado heridos a causa del pánico que invadió el salón donde se habían instalados las mesas de juego. «Se trata del día más negro del póker alemán y ha sido quizás la pesadilla mas importante en un evento de este tipo que se haya registrado en la historia», dijo Marc Gork, un jugador profesional presente en Berlín. «Todo parecía como si fuera un rodaje de una película de Hollywood», admitió una empleada del hotel que fue testigo del espectacular atraco. «Sólo faltaban las cámaras y el director».