El Gobierno vasco concederá ayudas económicas a los padres que pidan excedencias y reducciones de jornada en su empresa para cuidar a los hijos durante las vacaciones de Navidad, de Semana Santa y de verano. Así lo anunció ayer la portavoz del Ejecutivo, Idoia Mendia, quien explicó que, si para cobrar ahora el subsidio hay que dejar el trabajo o recortar el horario laboral durante un mínimo de 59 días seguidos, en adelante esos 59 días, o más, podrán cogerse de manera discontinua, en diferentes partes, aunque deberán coincidir siempre con las semanas en las que los colegios y las guarderías estén cerrados.
Este cambio, pensado para facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral, será introducido en un decreto que el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales aprobará en mayo próximo. Según explicó Idoia Mendia al concluir el Consejo de Gobierno, esa futura norma incluirá otras modificaciones relevantes. Por ejemplo, y como ya se había anunciado, el periodo en el que los padres podrán solicitar los subsidios se ampliará hasta que los hijos cumplan ocho años, tanto en el caso de las excedencias como en las reducciones de jornada. Igualmente, los hombres dejarán de cobrar más dinero que las mujeres, una política que se introdujo en su día para animar a los varones a ocuparse de los hijos, pero que no ha dado resultados. En el futuro, y en la línea de lo que había recomendado el Ararteko, ellas y ellos recibirán lo mismo, si bien las cantidades definitivas todavía no están decididas, ya que la consejería de Gemma Zabaleta está estudiando aumentarlas.
EREs y fijos-discontinuos
De momento, quienes tramitan un subsidio por excedencia reciben hasta 2.400 euros por un año completo si son mujeres y hasta 3.000 si son hombres. Ahora bien, esas cifras van bajando a medida que los días en los que se deja de trabajar disminuyen desde 365 hasta un mínimo de 59. En las reducciones de jornada, el dinero entregado a las madres oscila entre 1.350 y 1.800 euros por un año entero; y el entregado a los padres, entre 1.800 y 2.400. La cuantía exacta dependerá de cuántas horas laborales se recorten cada día, nunca inferiores a un tercio de la jornada. Además, aquí las 'horquillas' de los subsidios también ven reducida su cuantía en proporción a los meses en que se recorta el horario laboral (mínimo de 59 días).
En el futuro, el Gobierno vasco también aceptará que las excedencias y las reducciones de jornada puedan completarse de forma fraccionada cuando los solicitantes estén afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) y o cuando tengan un contrato laboral de los denominados fijos-discontinuos.
En el caso de las vacaciones de los niños, el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales entenderá por las de Semana Santa las dos semanas comprendidas entre el Lunes Santo y el domingo siguiente al de Resurrección. Las de verano irán del 1 de junio al 30 de septiembre y las de Navidad, del 21 de diciembre al 9 de enero.
Sube el límite de ingresos
Del mismo modo, el nuevo decreto sobre conciliación modificará las ayudas dirigidas a las familias para contratar 'canguros': podrán solicitarlas quienes ingresen hasta 28.000 euros al año (el límite actual son 17.000). La consejería de Gemma Zabaleta no ha estimado oficialmente cuánto aumentarán los subsidios a la conciliación cuando entre en vigor la nueva normativa. De acuerdo con sus estadísticas, en 2008 y 2009 se concedieron un total 59.553 ayudas por reducción de jornada (55.740 mujeres y 3.813 hombres) y otras 12.556 por excedencia (12.185 mujeres y 371 hombres). En conjunto, la Administración vasca destinó 29,7 millones de euros a ese capítulo durante los dos pasados ejercicios, aunque la suma más alta se gastó en 2009 (18,5 millones). En el periodo comprendido entre 2002 y 2008 la inversión en las líneas de conciliación ascendió a unos 124 millones.