La clínica del IMQ «se reflejará en el agua» tras la apertura del canal de Deusto. También es un edificio pensado para que se vea a distancia y se reconozca como uno de los símbolos de la regeneración de Zorrozaurre. El bloque que más llama la atención, de seis alturas, es el que acogerá las habitaciones, entre ellas algunas suites, además de unidades de críticos y de enfermería. Sus 'costillas', de diferentes tipos de aluminio y vidrio, tienen un perfil cambiante que transmite sensación de movimiento. El otro bloque tendrá dos plantas donde se habilitarán los quirófanos, las consultas externas, la UCI, el hospital de día y el área de Urgencias. Carlos Ferrater (Barcelona, 1944), autor de dos bloques de viviendas en Abandoibarra, se ha asociado en este proyecto con Alfonso Casares (Alicante, 1943), especializado en edificios sanitarios, en colaboración con el bilbaíno Luis Domínguez.
-¿Cómo se consigue que una clínica resulte acogedora?
-Todos los edificios han de ser amables y acogedores, pero en el caso de una clínica hay que hacer un esfuerzo suplementario. Aquí hay dolor, hay sufrimiento, pero también alegrías. Yo acabo de asistir a la curación de un familiar mío y ha sido fantástico (Ferrater).
-Todas las habitaciones tendrán vistas. ¿La luz es terapéutica?
-Totalmente, la luz renueva las ganas de vivir. Algunas habitaciones, en las esquinas, tendrán vistas privilegiadas. También habrá dos patios interiores, uno semiexterior y otro en consultas externas. Un espacio a varias alturas, con una escultura, que resultará muy agradable.
-Dicen que les gusta entender las ciudades donde trabajan, su «código genético». ¿Cómo es el de Bilbao?
-Es un edificio muy cinético porque Bilbao es una ciudad muy cinética, en movimiento. No puedes hacer un edificio serio, rígido, pesado. Bilbao es una ciudad industrial pero al mismo tiempo culta, una ciudad burguesa que hace una apuesta por el siglo XXI. El edificio trata de reflejar todas estas cualidades. La luz es la que va a ayudar a que todos los días se mueva.
-¿Qué ha pesado más en el diseño, la funcionalidad o el empaque de una zona con tantas posibilidades como Zorrozaurre?
-Las dos cosas, es difícil valorarlo. Está pensado para verlo desde la lejanía y desde todas las perspectivas.
-Encaja con el diseño del Master Plan de Zaha Hadid.
-El diseño del plan es bastante orgánico, sobre todo abierto y flexible, y permite desarrollar diferentes arquitecturas.
-¿Van a utilizar materiales novedosos?
-Parte del aluminio es un aluminio reciclado que viene de latas de bebidas, se le inyecta aire y se forman unos paneles. También utilizaremos técnicas de ventilación cruzada, control térmico y de la iluminación y reutilización del agua.