Hoy vamos a hablar del amor que se profesan las parejas jóvenes de hoy en día. Y digo parejas porque ya no se usa ni la palabra matrimonio, ni mucho menos la palabra noviazgo. ¿Y qué significa esta palabra? Pues léanlo tal y como aparece en el diccionario: «Conjunto de dos personas, animales o cosas que tienen entre sí alguna correlación o semejanza, especialmente el formado por hombre y mujer».
Como pueden comprobar, las antiguas definiciones no admitían duda. Novio es el que mantenía relaciones amorosas con fines de casarse y matrimonio es la unión de hombre y mujer. En cambio, lo de pareja admite más interpretaciones, y no muy recomendables precisamente, porque una pareja pueden ser dos personas o dos animales. Es decir, que equiparamos a unos novios con un león y una leona, por ejemplo.
Pero dejemos a un lado estas disquisiciones gramaticales -conste que yo jamás he dicho 'mi pareja'- y vayamos con el tema. De mis observaciones he sacado la conclusión de que el amor en las parejas actuales supera con mucho al que teníamos los novios de antaño. Si nuestro amor podía ser entusiasta e incluso eufórico, el de las actuales parejas puede calificarse sin exageración de volcánico. Y les ofrezco como prueba el beso u ósculo. También nosotros en nuestros noviazgos nos besábamos, pero como nuestro amor no pasaba del entusiasmo o la sencilla euforia, podíamos pasear por la calle, viajar en autobús o esperar en los semáforos sin necesidad de demostrar nuestro amor con morreteos en público.
Hoy, en cambio, las muestras de afecto son incontenibles y brotan en cualquier parte. Las parejas no pueden pasear, viajar en metro o esperar en los semáforos sin darse un beso cada veinte o treinta segundos. Hace unos días comprobé el récord de una pareja que compartía el mismo vagón conmigo y a los que pude contar, uno a uno, dieciséis besos en el espacio de cuatro estaciones.
Es posible que haya parejas capaces de batir este récord, pero si alguno ha podido comprobarlo que me lo envíe para ver si podemos incluirlo en el libro Guinness.