El denominado blindaje del Concierto Económico vasco superará hoy, con toda probabilidad, su último obstáculo. El Pleno del Senado apoyará la equiparación de las normas fiscales vascas a las del resto de comunidades autónomas de modo que sólo puedan impugnarse ante el Tribunal Constitucional y no a discreción por otras administraciones autonómicas, como sucedía hasta ahora. Aunque la sesión no ha levantado tanta expectación como la que alcanzó a su paso por el Congreso, los principales defensores de la iniciativa, PSE y PNV, enviarán sendas delegaciones a Madrid. Tras la previsible aprobación, con la oposición del PP, sólo quedará el trámite de la publicación en el Boletín Oficial del Estado para su entrada en vigor.
La Comisión Constitucional del Senado dio luz verde la semana pasada al dictamen sobre el blindaje del Concierto con el respaldo de todos los grupos parlamentarios, excepto el PP, que votó en contra. La reforma de la normativa recibió los catorce sufragios a favor del PSOE, Entesa, CiU, los senadores nacionalistas y el grupo mixto.
Con anterioridad, en diciembre del pasado año, el blindaje superó uno de los momentos más complicados cuando fue debatido en el Congreso de los Diputados. Los 194 votos a favor y 147 en contra dieron prácticamente por zanjada lo que era una reivindicación unánime de las fuerzas políticas vascas. La postura contraria del PP nacional, sin embargo, abrió una brecha con los tres diputados populares vascos que, obviando su posicionamiento en conciencia, se acogieron a la disciplina de voto en consonancia con su partido.
Durante todo el proceso parlamentario, diferentes portavoces del PSOE han puesto de manifiesto la contradicción del PP en este asunto, ya que en el Parlamento vasco votaron a favor de la iniciativa y no la respaldaron, en cambio, en las Cortes Generales.
Los populares vascos trataron de compensar esta actitud evitando que la reforma legal aprobada fuera recurrida y sometida de esta manera a un incierto futuro. Su presidente, Antonio Basagoiti, aseguró entonces que contaba con plenas garantías de Mariano Rajoy de que la dirección nacional no promovería la impugnación, como sí hizo en su día con el Estatuto catalán.
Amenaza de La Rioja
Aunque los populares de Castilla y León parecen proclives a asumir las directrices del partido y enterrar el hacha de guerra, falta por aplacar a los riojanos que, con el presidente autonómico, Pedro Sanz, a la cabeza, se han mostrado extremadamente beligerantes con el blindaje y amenazan con recurrirlo por su cuenta una vez que sea publicado en el BOE.
A pesar de que el pleno de mañana se contempla como un mero trámite, con las posturas de cada formación definidas, el PSE y el PNV enviarán sendas delegaciones a Madrid, dada la trascendencia que conceden al asunto. Así, la comitiva socialista estará encabezada por su portavoz, José Antonio Pastor, junto al presidente del grupo parlamentario de los socialistas vascos en Cortes Generales, Txiki Benegas, y los senadores vascos Yolanda Vicente y Roberto Lertxundi.
La delegación jeltzale, por su parte, estará liderada por el presidente del partido, Iñigo Urkullu, quien asistirá con la secretaria del Euzkadi Buru Batzar, Belén Greaves, y un séquito de diputados del grupo vasco en el Congreso, encabezados por su portavoz Josu Erkoreka. El encargado de defender la iniciativa en la Cámara Alta será el portavoz peneuvista en el Senado, Joseba Zubia.