El Departamento de Interior del Gobierno vasco y los principales partidos con representación en el Parlamento vasco evidenciaron ayer los diferentes planteamientos que existen respecto a la ampliación de la Ertzaintza. La consejería dirigida por Rodolfo Ares insistió en que su voluntad es mantener la cifra de agentes siempre por encima de los 8.000, para lo cual tiene previsto incorporar 300 nuevos policías para finales de este año, una nueva promoción que reforzará las divisiones de Seguridad Ciudadana y Tráfico. Un incremento que, para varias formaciones, es insuficiente, según señalan en varias iniciativas planteadas en el Parlamento.
Ya el pasado mes de diciembre, el PP presentó una proposición no de ley en la que abogaba por un aumento de la plantilla para frenar el aumento de la delincuencia en Euskadi. «Creemos que ha llegado el momento de abordar el incremento del actual techo de agentes cifrado en 8.000», sostiene un texto al que se han presentado tres enmiendas a la totalidad por parte del PNV, EA y PSE.
El representante jeltzale, Mikel Martínez, ha pedido que, «en el plazo de seis meses», se proponga al Gobierno central una ampliación que «posibilite dar una respuesta eficaz a las necesidades de la sociedad vasca», y que tendría que realizarse en una «proporción equivalente a la experimentada por las plantillas de la Guardia Civil y la Policía Nacional en los últimos seis años».
EA pide medio millar
Por su parte, el portavoz de EA, Jesús Mari Larrazabal, exige a Interior la contratación de 500 agentes para este año y otros 500 para 2011, «de modo que la Ertzaintza disponga de los recursos humanos necesarios para cumplir todas sus funciones». En un tono más comedido, la parlamentaria del PSE Joana Madrigal pide a la consejería que finalice los estudios de reorganización y cubra todas las vacantes. Una polémica en la que también ha terciado ELA, que, a través de un comunicado, reclamó más plantilla y acusó al departamento de buscar «un incremento desproporcionado de los mandos».
En medio de toda esta polémica, Interior emitió una nota en la que recordó que, cuando el nuevo equipo tomó posesión de sus cargos, detectó que el «número real» de agentes era de 7.740 y que, por ese motivo, se puso en marcha con carácter «urgente» la XXII promoción de la Ertzaintza, cuyo periodo formativo comenzará en las próximas semanas.
La consejería de Ares señaló que, aunque en un principio se iban a incorporar 260 policías, el objetivo es que al final ingresen «cerca de 300 con lo que se compensarán las bajas registradas en el último año». Además, sostuvo que en primavera convocará la XXIII promoción y pidió a los sindicatos que no trasladen informaciones que puedan generar «un debate innecesario» y trasladar «inquietud».