La Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (ADER) aprobó el pasado mes de agosto la concesión de una subvención de 600.000 euros a la empresa Solaria Energía y Medioambiente, cuya finalidad era «fomentar la actividad empresarial que favorezca la elevación de la inversión privada, tanto nacional como del extranjero, en el territorio de nuestra comunidad», según recoge el Boletín Oficial de La Rioja (BOR) en su publicación del 12 de agosto.
Esta ayuda, denunció ayer en rueda de prensa el presidente del Partido Riojano, Miguel González de Legarra, es «la cuarta más importante dada en 2009 a una empresa» en la Comunidad, «a una empresa que ya estaba en situación de crisis». Solaria recibió ese dinero, añadió, «en octubre o noviembre, hace dos o tres meses. Entonces ya sabía que debería tramitar un ERE», que afecta a 34 de los 39 trabajadores de la planta de Fuenmayor.
Precisamente, con el acuerdo alcanzado en este expediente de regulación de empleo, «se ha destapado uno de los mayores escándalos en la economía y la empresa de La Rioja, con la presencia de Pedro Sanz», añadió el máximo dirigente del PR. A su juicio, el jefe del Ejecutivo actuó como «buena celestina» para seleccionar «el mejor candidato» con el fin de sustituir la actividad empresarial que antes ofrecía Electrolux, «pero el mejor candidato no para La Rioja sino para sus intereses electoralistas».
La verdadera intención de Solaria, según Legarra, era «construir un huerto solar en Fuenmayor», en ningún momento «producir su propias placas solares. Sólo ha utilizado unos terrenos adquiridos de forma ventajosa para instalar las placas que fabrica en Puertollano».
«¿De quién es el terreno?»
La empresa de energía y medio ambiente ha tenido, según los regionalistas, un trato preferente por parte del Ejecutivo riojano. «No sabemos la cantidad final que ha recibido y el Gobierno tiene que explicar con claridad cuánto dinero ha dedicado a un proyecto empresarial que de antemano se sabía fracasado», planteó Legarra, que exigirá la devolución de la ayuda de la ADER, «porque no denunciamos la ilegalidad del proceso, pero sí nos parece inmoral e indecente que una empresa que ha mantenido a siete trabajadores reciba 600.000 euros».
Según los «rumores que circulan en ámbitos empresariales» de La Rioja, la Comunidad podría haber aportado a Solaria «entre 15 y 18 millones de euros». Además, prosiguió, también queremos saber «de quién son los terrenos, con qué recursos se han adquirido». En sus críticas hacia la gestión de Sanz, González de Legarra recordó que «cuando se anunció el proyecto», el 28 de febrero de 2008, «se dijo que en tres años habría mil puestos de trabajo. Y que para 2010 deberían estar empleadas entre 700 y 800 personas, en las cinco líneas de producción».
La realidad, añadió, es bien distinta. «Hay cuarenta trabajadores y el 90% afectados por un ERE. Y nunca ha llegado a funcionar ni una de las cinco líneas (de producción)», manifestó el líder regionalista.
También censuró las manifestaciones de Carlos Cuevas, que hace diez días -cuando se presentó el ERE- culpó al Gobierno central de este expediente porque, según el secretario regional del PP, recortó las tarifas de energías renovables.
Miguel Gómez Ijalba, secretario general del PR, aclaró que «en ningún momento Solaria se planteó producir energía. Pedro Sanz había pactado (con la empresa) que montara un huerto solar y luego liquidar la actividad». Y añadió que con la implantación de esta firma «se ha privado de la posibilidad de reindustrializar la zona de Fuenmayor, Cenicero y Nájera, porque los terrenos han desaparecido».