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Langosta, bisonte y tarta de manzana

ALMUERZO PRESIDENCIAL

Langosta, bisonte y tarta de manzana

29.01.13 - 02:14 -
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Langosta, bisonte y tarta de manzana
Menús de los últimos almuerzos presidenciales. / RC
Langosta, bisonte y tarta de manzana. Son los tres platos que integran el menu que Barack Obama ha degustado con el vicepresidente y los miembros de la Corte Suprema, el gabinete de gobierno y el Congreso durante el tradicional almuerzo presidencial. El evento ha tenido lugar justo después de que Obama jurara el cargo hoy a mediodía (17.00 horas GMT), frente a la multitud congregada en el Mall, el parque situado frente al Capitolio en Washington.
En concreto, el menú para el juramento del presidente número 44 incluye "langosta con salsa de almejas de Nueva Inglaterra y batatas", "bisonte asado con pastel de rábanos y patatas y reducción de arándanos", y la tradicional 'apple pie' como postre, todo ello regado con vino de varias bodegas. Una carta ambiciosa para 240 personas servida en un almuerzo que durará alrededor de una hora.
La langosta es ya un clásico en el almuerzo posterior a la ceremonia de investidura, y figura como parte del plato principal de los menús de 2009, 2005 y 2001. En 1997 se eligieron sin embargo almejas y ostras. Como segundo plato, en 2009 se eligió pechuga de pato, mientras que en 2005, el plato estrella fue la codorniz. En 2001 y 1997, el plato principal fue la ternera. En cuanto al postre, la manzana -ya sea en forma de tarta o en compota- estuvieron presentes en el almuerzo de 2009 y 2005, mientras que en 2001 y 1997 se eligió un pudding.
Detrás del menú del almuerzo presidencial se encuentra desde hace más de dos décadas el chef alemán Horst Klein -elegido por concurso-, que comenzó su andadura en esta ceremonia con el juramento del presidente Reagan. De hecho, es el cocinero de referencia para las visitas de los jefes de Estado a la capital estadounidense desde hace ya tres décadas. Para esta ocasión, Klein ha diseñado una selección con mensaje: la fe en el futuro de EE UU, según ha declarado el senador por Nueva York Charles Schumer, presidente del comité que prepara la jura presidencial.
Aunque no supera las 3.000 calorías, según el recuento de la web HealthyFoodRecipe.net, el almuerzo de la investidura dista bastante del empeño de la primera dama por incluir alimentos más ligeros y saludables. De hecho, la primera cena de Estado de los Obama -en honor al líder indio-, incluyó un menú de base vegetariana para el que se utilizaron hierbas y verduras de la propia huerta de la Casa Blanca. También en la cena que ofreció a las parejas de los mandatarios del G-8 reunidos en Camp David, la anfitriona se basó en la dieta mediterránea, incluyendo un toque gastronómico español firmado por el chef José Andrés, un saludable gazpacho.
Sea como fuere, la preocupación en el almuerzo presidencial se concentra en que ningún invitado caiga redondo. Literalmente. Y es que Obama hubo de dedicar su brindis en la anterior comida de investidura al senador por Massachusetts, hermano del ex presidente John F. Kennedy, después de que este sufriera "convulsiones" en su silla y hubiera de ser atendido en la misma sala -por el senador de su mismo estado John Kerry-, antes de ser trasladado fuera de la sala por un equipo médico. También el senador republicano Robert Byrd, que padece Parkinson, necesitó atención médica y tuvo que abandonar el recinto.
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