Tito gana credibilidad

El Barça ha arrancado la Liga con dos triunfos en los estadios donde perdió hace un año

CRISTIAN REINOBARCELONA
Tito Vilanova, entrenador del FC Barcelona./Andreu Dalmau (Efe)/
Tito Vilanova, entrenador del FC Barcelona./Andreu Dalmau (Efe)

Aunque al minuto de ser designado como máximo responsable del vestuario azulgrana los culés cerraron filas con su nuevo jefe, lo cierto es que la afición blaugrana y por qué no decirlo una buena parte de la crítica nunca han podido disimular que no las tenían todas consigo con Tito Vilanova. La sombra de Pep Guardiola (y sus cuatro años mágicos) sigue siendo muy alargada y no es fácil sustituir al mejor entrenador de la historia del club. Sin embargo, hasta la fecha, la vida como primer entrenador de la primera plantilla del Barça le sonríe a Tito, que empieza a ganarse la credibilidad del famoso entorno azulgrana. No son sólo las cuatro victorias de cuatro en el campeonato liguero, que también y mucho, sino la sensación de que la decisión de dar a un debutante las riendas de unos de los vestuarios más complejos del universo futbolístico fue un acierto y por tanto los días de felicidad en 'Can Barça' podrían mantenerse.

Tito conoce el método, es responsable intelectual del estilo y tiene más personalidad de la que pueda parecer, a pesar de su tono bajo e introvertido en las ruedas de prensa. No es la alegría de la huerta, no tiene el verbo fácil y encantador de su antecesor, pero él no está para seducir, sino para ganar partidos. Tiene un plan, que no consiste en copiar al 100% todo lo que hacía Guardiola, y de momento le está saliendo redondo. Doce puntos de doce posibles, de los que seis han llegado después de imponerse en los dos estadios donde el Barça perdió media liga la temporada pasada. Y es que, la campaña anterior, el Barça solo cayó derrotado en tres partidos (Getafe, Reyno de Navarra y el clásico del Camp Nou). Dos de aquellos tres tropiezos ya los ha solventado el equipo de Vilanova (siempre que los azulgrana han ganado en el campo del Getafe, el equipo ha acabado siendo campeón de Liga), que espera con ansiedad la visita del Madrid el 6 de octubre próximo para acabar de confirmar que este año el Barça no quiere tropezar en las mismas piedras del año pasado.

Son ocho puntos sobre su máximo rival, si bien los jugadores del Barcelona no se fían. «No sé lo que le pasa al Madrid, no estoy allí», dijo este domingo Sergio Busquets. «Es sorprendente, pero aún queda mucha Liga, no significa nada. La diferencia está muy bien, tenemos que mirarnos a nosotros mismos, sólo llevamos cuatro jornadas», remató. Un gran colchón de puntos, que permiten a Vilanova salir airoso en los continuos debates que se abren en el universo azulgrana. El primero, el del dibujo táctico. De momento, Tito apuesta por una defensa de cuatro, a diferencia de Guardiola que solía alternar con la de tres. Los pocos goles que ha recibido su equipo le dan la razón, aunque le acusen de no enamorar como antes. El segundo es la ubicación de Iniesta. Con Pep, el de Fuentealbilla actuaba pegado a la banda izquierda, mientras que Tito le prefiere por el centro. Y con Cesc está demostrando que quiere mimar a sus figuras. Siempre que ha habido mar de fondo con el de Arenys, le ha apoyado por la vía de los hechos: sacándole de titular a las primeras de cambio. Ocurrió tras la Supercopa, en la que Fàbregas apenas tuvo protagonismo, y pasó este sábado, después de una semana en la que Cesc tuvo que salir al paso de los rumores que apuntaban que no estaba feliz en el club. Y también con Messi. Desde el minuto uno, ha dejado claro quién manda y que el grupo está por encima de cualquier individualidad, por muy Leo Messi que se llame. Si además, el genio de Rosario le responde con dos goles en media hora, mejor que mejor, porque el técnico queda como un gran estratega.

Lo de Messi es de otro planeta: el argentino ha superado ya, a 16 de septiembre, su mejor registro goleador en un año natural: 61 goles en este 2012, por los 60 que hizo en 2011. Aunque no le guste, la 'Pulga' también será víctima de las rotaciones, porque Tito gusta de administrar los esfuerzos de sus hombres (Valdés es el único jugador que no se ha perdido ningún minuto de la temporada). Al margen de los debates, las mayores preocupaciones de este arranque liguero le llegan a Tito de la enfermería: Puyol, Iniesta y Alexis están lesionados, pero por contra ha recuperado a Villa y Thiago.

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