'Striptease' y lucha de barro de menú del día

Los dueños de un bar en Ribarroja logran hacer frente a la crisis ofreciendo a sus clientes con este tipo de espectáculos a la hora de la comida

JOSÉ FORÉSVALENCIA
Una de las strippers que trabajan en el restaurante./ Foto y vídeo: Jose Forés, Paco Sánchez/
Una de las strippers que trabajan en el restaurante./ Foto y vídeo: Jose Forés, Paco Sánchez

"Empezamos y no paramos. Lunes, miércoles y viernes. Disfruta del show en buena compañía". Con este reclamo se recibe a los clientes del restaurante 'La Campana' de Valencia que, en medio de la crisis, cada vez tiene más clientela, especialmente los lunes, miércoles y viernes a mediodía.

Estos días está programado el 'Sexy show', un espectáculo que atrae a muchos trabajadores del polígono industrial El Oliveral y que deja la caja llena. La crisis agudiza el ingenio y, a pesar de que la idea de atraer más comensales mediante la actuación de strippers empezó a hacerse efectiva hace alrededor de un año con un espectáculo a la semana, el éxito de la iniciativa ha ido creciendo y se ha tenido que aumentar la oferta a tres veces por semana. Los viernes son especialmente exitosos. Según cuentan, el aparcamiento está tan lleno que no hay plazas disponibles.

En el denominado 'Sexy show', las strippers ofrecen un desnudo integral, pero, en ocasiones y para ir variando el espectáculo, se incluye una 'batalla de barro' para lo que se habilita en el local una mini-piscina a tal fin. Así lo explica la dueña del establecimiento, MªJosé Murciano, quien señala que incluso en alguna ocasión se ha realizado un bingo en el que se daba números a clientes y el que ganaba tenía que meterse dentro de la piscina de barro. Murciano explica que esta iniciativa no es nueva ya que su propia hermana, quien también regenta un bar en Alaquàs, realiza este tipo de show mucho antes que ella.

Arancha Folch, una de las strippers que trabajan en el restaurante, afirma que éste no es el sitio más raro donde ha hecho un striptease, pero es diferente ya que los clientes están comiendo, y asegura que la gente es muy respetuosa. Además de los desnudos, Folch también ha participado en las peleas de barro, que duran unos veinte minutos.

La otra cara la tenemos en los bares de la zona de este polígono. No les hace mucha gracia en general y, aunque respetan que se haga, no creen que sea lo más adecuado.

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