El Movimiento de Resistencia Islámica, que gobierna 'de facto' la Franja de Gaza, quiere bloquear con atentados las negociaciones de paz entre Netanyahu y Abás
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente de la ANP, Mahmud Abás, acuerdan volver a reunirse antes de quince días
El vocero del Movimiento de Resistencia Islámico Hamás, Abu Obaida, quien luce bufanda roja, habla con los medios rodeado por militantes de su grupo, durante una conferencia de prensa en Ciudad de Gaza, en la que Hamás ha declarado su oposición a los diálogos entre el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbás. / Foto: Efe | Vídeo: Europa Press
Irán ya da por fracasadas las negociaciones
La misma oposición a las negociaciones de paz que ha mostrado Hamás es la que exhibe el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que ha condenado en Teherán el inicio de unas conversaciones que califica de "fracasadas".
Según la agencia estudiantil de noticias Isna, durante un discurso previo al sermón oficial del mediodía de este viernes, último de Ramadán y Día de Al Quds (Jerusalén), Ahmadineyad ha asegurado que "el futuro de Palestina lo definirá la resistencia palestina".
El mandatario iraní ha cuestionado la legitimidad de la delegación palestina que participa en las negociaciones y ha indicado a modo de amenaza que "el pueblo palestino y los otros de la región no permitirán que nadie entregue a los enemigos ni un palmo de los territorios palestinos".
Con las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos en marcha, la amenaza terrorista ha subido varios grados. Hamás, el grupo que gobierna 'de facto' en la Franja de Gaza, quiere bloquear a golpe de atentado esos contactos que se han retomado tras 20 meses de tiranteces. Con ese objetivo, trece grupos milicianos palestinos han acordado unir sus fuerzas para aumentar los ataques contra Israel.
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), ha asumido la autoría de los atentados perpetrados el martes y el miércoles en Cisjordania, en los que murieron cuatro colonos israelíes y otros dos resultaron heridos. Uno de sus portavoces ha anunciado que trece organizaciones milicianas habían decidido aliarse para lanzar "ataques más efectivos" contra Israel. "Todas las opciones están abiertas", en referencia a nuevos atentados suicidas.
Hamás se opone a las negociaciones de paz iniciadas en Washington por el primer ministro de Israel,
Benjamin Netanyahu, y el presidente de la
Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, que gobierna Cisjordania. Pese a estas amenazas, israelíes y palestinos han retomado con optimismo los contactos para una paz duradera en Oriente Medio.
Optimismo con cautela
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha auspiciado las primeras negociaciones directas entre el primer ministro israelí y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, para lograr un acuerdo que resuelva el conflicto y permita la creación de dos Estados en coexistencia pacífica. Tanto Clinton como los dos líderes reconocieron que, ante el tortuoso camino que tienen por delante, el esfuerzo requerirá decisiones "difíciles" y, según el propio Netanyahu, "concesiones dolorosas".
Clinton fue enérgica al reiterar la posición del Gobierno de EEUU: "No podemos y no vamos a imponer una solución. Sólo ustedes pueden tomar las decisiones necesarias para lograr un acuerdo y garantizar un futuro pacífico para israelíes y palestinos". Pese a los obstáculos, el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell, dio señales esperanzadoras al decir que Netanyahu y Abás se comprometieron a condenar "todas las formas de violencia" y a continuar las negociaciones para lograr un "acuerdo marco".
La próxima reunión será entre el 14 y 15 de septiembre próximos en un país de la región, aún por concretar, que será seguida de otras. Las autoridades estadounidenses evitaron aventurar un calendario, pero la meta de las partes en conflicto es lograr un acuerdo marco en un año.