El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, insistió ayer en que una eventual tregua de ETA no facilitará la presencia de Batasuna en las elecciones municipales y forales que deben celebrarse el próximo año. Rubalcaba, que participó en dos actos en el País Vasco -por la mañana en Vitoria en una firma de convenios en materia penitenciaria con el Gobierno vasco y, por la tarde en Bilbao, para recibir uno de los premios Ramón Rubial- subrayó que la presencia electoral de la izquierda abertzale ilegalizada exige un desmarque «claro» respecto de la violencia.
El dirigente socialista cerró, además, cualquier puerta a una hipotética negociación con la banda terrorista. «ETA acabó (en 2007) con la posibilidad de que exista un final dialogado y hoy sólo cabe un tipo de final: el final unilateral, definitivo, incondicional y contrastable»
El titular de Interior en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que las Fuerzas de Seguridad no tienen «información» de que «vaya a haber» una tregua «ni que no la vaya a haber», y ha señalado que las especulaciones sobre un posible alto el fuego para este verano -un gesto que la izquierda radical espera de ETA- responden a la situación de «debilidad» que sufre la organización terrorista y las divisiones internas tanto en la banda como en Batasuna. «Es verdad que mucha gente habla de eso, forma parte de la rumorología que quizás en este momento está amplificada por el momento que vive la banda terrorista ETA y por sus disensiones internas. La rumorología se amplifica por esas razones, pero no tengo ninguna información», señaló en la capital alavesa.
En este punto, advirtió que una tregua «no cambiaría las cosas en relación con las reglas de juego, es decir, con las leyes, que van a seguir aplicándose». Y quiso enviar un mensaje directo para la izquierda abertzale tradicional «para que no queden dudas»: «Para presentarse a las elecciones hay que cumplir una serie de reglas y leyes, y quien no las cumple no va. No depende de que ETA diga A o B».
«Miedo» para los asesinos
Para el ministro los sucesores de la coalición proscrita deben elegir entre «votos o bombas». «No hay más. Si la ilegalizada Batasuna quiere ir a las elecciones tiene que hacer una de estas dos cosas: o convence a ETA para que lo deje definitivamente o rompe claramente con ETA». «Si no hace ninguna de estas dos, el Estado aplicará la ley, que es muy clara al respecto», insistió.
Rubalcaba, ya por la tarde, se alegró de la actual situación en el País Vasco donde, recalcó, «hemos conseguido que los únicos que tengan miedo de andar libremente por la calle sean los asesinos fanáticos». El ministro recibió en Bilbao el premio a los valores socialistas de la Fundación Ramón Rubial. El colectivo agasajó, asimismo, a Nelson Mandela, la Fundación Mundukide, Repsol YPF Mercedes Benz España, la sociedad deportiva de remo Kaiku y a Ernesto Santolaya Molino.