A sus 57 años, Rosa Díez vive un buen momento. Acaba de estrenar despacho en la nueva sede madrileña de UPyD -se ha trasladado a un edificio cercano al Congreso- y aún paladea su reelección como líder del partido.
- Navegan con tanto viento a favor que los sondeos les sitúan como tercera fuerza nacional.
- Las encuestas hay que tomarlas con calma. Pero evidencian que hay mucha gente harta de unos y otros. Hemos sabido ir culebreando y coger el viento favorable.
- ¿Sueña con que UPyD se convierta en lo que era el CDS de Suárez?
-Sí, claro, o la IU inicial de Anguita. España lo necesita. El objetivo máximo es convertirnos en alternativa. Los viejos partidos que sirvieron para la Transición no funcionan para el siglo XXI. Pero hasta llegar a ser alternativa vamos a convertirnos en una formación clave.
-¿Cómo?
-Primero, teniendo la fuerza suficiente para determinar quién gobierna y cómo. En un sentido positivo. Hablando de qué cosas hay que cambiar, cómo se hace el Gobierno y no de qué quiero que me dés.
- El CDS tuvo éxito con Suárez, pero luego desapareció.
- Sabemos que tenemos una fecha de caducidad. Desapareceremos cuando no seamos necesarios. No somos tan diferentes a Europa y allí sí hay una tercera fuerza que condiciona a los grandes partidos.
- ¿La vida del partido dependerá del futuro personal de Rosa Díez?
-Las personas son importantes, pero los proyectos bien hormados como éste trascienden. Luego, ayuda que tengas una persona que defiende tus ideas con claridad y a la que la gente entiende.
- ¿A quién están perjudicando más, al PSOE o al PP?
- Les hacemos mucho bien a ambos. Nuestro éxito ayuda a acercar a gente alejada de la política. A nosotros nos llega un votante no sectario, capaz de analizar cada elección y elegir diferentes opciones.
- No sólo les votan los abstencionistas.
- Todas las encuestas coinciden en que la mitad viene de la derecha y la otra mitad de la izquierda.
- En Madrid y en Álava han cogido del PP.
- Varía según zonas. En Asturias es 70% de izquierda y 30% de derecha, igual que en el cinturón industrial madrileño. En el centro de Madrid ocurre lo contrario. Ahora mismo la única comunidad gobernada por el PP donde obtendríamos un buen resultado sería la madrileña. En el resto, sólo en las del PSOE superamos el 5% en intención de voto.
- ¿Y qué escenario vislumbra?
- Tendremos muy buenos resultados allí donde hay un color que lleva mucho tiempo gobernando. Andalucía, Valencia, Asturias, Madrid...
Díez asegura que el objetivo es «crecer poco a poco». Para las municipales de 2011, UPyD presentará listas en todas las capitales y en los municipios con más de 50.000 habitantes.
- En su último congreso han decidido apostar por la supresión del Cupo. No les va a granjear muchos apoyos en Euskadi.
- Yo diferenciaría entre Concierto y Cupo. El sistema de Concierto es una anomalía como país. Si no se puede aplicar a todas las comunidades, quiere decir que es una extravagancia. Merece la pena que, con tranquilidad, hagamos una reflexión. Es un sistema que se introdujo para que los nacionalistas aceptaran las reglas del juego, pero que hoy no tiene sentido. Como el Cupo.
- ¿Merece diferente trato?
- Se debe revisar ya. El cálculo que se aplica es incorrecto. Los vascos pagamos al Estado mucho menos de lo que nos corresponde. El 6% que se aplica es erróneo. De hecho, se hacen trampas porque, si se aplicara ese porcentaje, sería el Estado quien tendría que pagar a Euskadi y no al revés.
- No sé cómo veran los votantes eso de disponer de menos dinero.
- Lo hicimos en las autonómicas. El que haya un Concierto y un Cupo mal calculado no repercute en el bienestar de los ciudadanos. No lo digo sólo yo; lo ha explicado el secretario general de ELA, que asegura que esta recaudación extraordinaria de las Haciendas vascas sirve para mantener el chiringuito de los nacionalistas. En Educación o Sanidad hay comunidades, donde no hay Concierto, que efectúan una mayor inversión que Euskadi.
La portavoz de UPyD cambia de tono al hablar del cambio de Gobierno en Euskadi. Está a favor del Ejecutivo de Patxi López y alaba la nueva estrategia contra ETA y en favor de las víctimas de la Administración vasca. Aunque exige al PSE que empiece «ya» a pasar «de los gestos a los hechos».
- Tras siete meses en Ajuria Enea, ¿qué nota le da a Patxi López?
- Una buena nota, pero más de notable no pongo. Sólo discrepo de lo que están haciendo en Educación, donde son demasiado timoratos y acomplejados. Ahí no vamos bien. Pero, salvo eso, llevan apenas siete meses y no se puede evaluar más. Le doy buena nota por haber normalizado la vida institucional en el País Vasco. Tenemos un Gobierno que se parece a la sociedad.
- ¿Y no hay un exceso de optimismo en algunos sectores?
- Todos hemos contribuido a generar una enorme expectación sobre este Gobierno. Hemos valorado altísimamente cosas normales en democracia porque no se habían producido antes. Y todo eso le ha proporcionado al lehendakari un retrato que le ha acabado por gustar. Patxi López quiere ser el que aparece en el espejo, algo que le va a ayudar a ser de la manera que está siendo. A Antonio Basagoiti le ha ocurrido algo parecido.
- ¿En qué forma?
- Aunque el PP no está en el Gobierno, hemos valorado tanto lo que algunos califican no de generosidad sino de entreguismo, que él quiere parecerse a eso. Esas imágenes de sí mismos les van a ayudar a López y Basagoiti a superar cualquier problema entre ellos.
«De las musas al teatro»
- Al Gabinete de López le acusan de falta de transversalidad.
- ¿Qué es eso de no ser transversal? ¿Hacer otro discurso sobre las víctimas o en materia antiterrorista o sobre lo que hay que hacer con la Ertzaintza? Si alguien está en contra de esas posturas, está en contra de algo comúnmente aceptado. Que la Ertzaintza esté para atender a los ciudadanos, detener a terroristas y cooperar con Guardia Civil y Policía; que a ETA haya que derrotarla; que las víctimas... eso no creo que sea frentista, porque hasta los nacionalistas están de acuerdo, al menos en su discurso. Entiendo que el PNV se pueda quejar, pero porque está en la oposición.
- El PNV también le ha afeado a López que viva de los gestos.
- En cuestiones como los grandes temas de Estado y de país, los gestos son siempre importantes. Y los asuntos de los que acabamos de hablar lo son porque escenifican por sí mismos el cambio. No hay que modificar las leyes, sino las actitudes. Para perseguir terroristas no hay que variar la ley, sino las estrategias. Y la sociedad lo tiene que visualizar con gestos. No me parece banalizable.
- ¿Otras cosas sí son criticables?
- López va a tener que pasar de las musas al teatro, de los gestos a las políticas concretas. Y hay que exigirle que pase ya a los hechos en los temas sectoriales. Vamos a ver cómo quedan los Presupuestos. En lo único que han hecho algo visible, el modelo educativo, no han acertado. Y es un tema clave porque, de no hacerlo bien, fracasaremos.
- ¿Ve con salud el pacto PSE-PP o los socialistas acabarán por acercarse más al PNV?
- Tanto PSE como PP pagarían una factura tremenda si rompieran su pacto. Se ha demostrado que la alternativa al nacionalismo es el constitucionalismo. Y eso ha incluido en el discurso del PSE la idea de pacto con el PP que no tenía antes. Le da opciones de ganar en el futuro.
- El PNV prepara un pacto sobre pacificación para sumar a todos los partidos. ¿Lo cree factible?
- Lo que tiene que haber es una posición común sobre la derrota de ETA. Yo estoy de acuerdo en la actual política del Gobierno vasco y del español. Lo del PNV es un intento de no quedarse descolocado. Si quiere contribuir a la derrota de ETA, que lo diga tal cual.
- ¿Cómo ve al PNV en la oposición?
- Pues cada vez más PNV. En Madrid es el socio imprescindible y, en Vitoria, es la oposición. Lo de poner huevos en distintas cestas es muy del PNV. Ha pasado del choque de trenes a tratar de sacar tajada de todas partes.
De la alabanza a López por sus primeros meses de Gobierno, Rosa Díez pasa a la crítica frontal de la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero. Si al lehendakari le otorga un notable, el presidente no supera «el uno» de calificación para la líder de UPyD.
- 'Caso Haidar'. ¿Por qué cree que se ha producido esta crisis?
- Porque tenemos un Gobierno sin política exterior. Ha querido ser amigo de Marruecos y ayudarle a expulsar a Aminatu, y no calculó la repercusión. Le importó un bledo que se le vulneraran sus derechos.
- ¿Moratinos debe dimitir por este caso, el del 'Alakrana' y el secuestro de cooperantes?
- El veto hay que ponérselo a Zapatero, no a sus ministros.
- ¿Por qué?
- Cuando Zapatero llegó al poder creyó que tenía que hacer lo que no había hecho nadie y liderar una política exterior contraria a la de Aznar. Aunque entrara en contradicción con lo que había hecho Felipe González en relación con Estados Unidos o América Latina. Igual ha ocurrido con Marruecos y el Sáhara. Demuestra cada día un profundo desconocimiento.
- ¿Cree al presidente cuando habla de la mejoría de la economía?
- Zapatero quiere que creamos cosas que la razón y los datos demuestran que no son así. Los números hablan de la gravísima situación que tenemos, pero él apela a la fe.No nos puede pedir confianza, porque en materia económica todo lo ha hecho mal. Hasta el Nobel de Economía de 2004, Edward Prescott, recomendó en Sevilla todo lo contrario de lo que está haciendo Zapatero.
- ¿Le pasará factura en las urnas?
- Para las elecciones generales falta mucho. Las municipales sí que van a ser fundamentales. Hay muchos alcaldes que ya le echan la culpa a Zapatero de que vayan a perder los comicios locales.